El ídolo francés. París, inmigración e hipocresía

La organización Human Rights Watch difundió un comunicado hace una semana en el que denuncia que cientos de niños duermen solos en las calles de París. Un informe titulado “Como una lotería: el trato arbitrario que reciben los niños migrantes no acompañados en París” denuncian el maltrato que sufren los pequeños inmigrantes: Muchos menores de edad que solicitan protección del sistema de bienestar infantil son rechazados de manera sumaria e inexacta, basándose sólo en la apariencia. Otros son rechazados sin decisiones escritas después de entrevistas que no duran más de cinco minutos, en un incumplimiento de las regulaciones francesas. Estos niños han sobrevivido a travesías increíblemente difíciles y peligrosas, sólo para verse privados de la protección y la atención que necesitan”, dijo , la directora de Human Rights Watch en Francia.

Desde hace años proliferan en la llamada ‘Ciudad Luz’, villas miserias o favelas, que allí denominan ‘bidonville’ . Desde que en octubre del 2016 se desmanteló la llamada ‘jungla’ de Calais, la ciudad portuaria en la que muchos refugiados recalaban para intentar pasar de manera clandestina al Reino Unido, el flujo de migrantes se concentra en la capital francesa. A finales del año pasado el gobierno contabilizó 2.952 personas durmiendo en las calles de París a la intemperie. Se fueron formando bidonvilles a lo largo de las vías o en tierras fiscales. Son erradicadas una y otra vez y vuelven a formarse en el mismo o en otro lugar.

El futbol refleja parte de este drama.

La promesa francesa se llama Kyliam Mbappé quien nació en 1998, en los alrededores de París, hijo de un entrenador de futbol de Camerún y una entrenadora argelina que logró darles la ciudadanía. Cuando el pequeño Kylian llegó al mundo París no era una fiesta. A principios de los años noventa, asesinaban a una joven en la perifería lyonesa. «Los jóvenes quemaron coches, saquearon tiendas, destrozaron el centro comercial del barrio y se enfrentaron a la policía y a los bomberos». La violencia creció a lo largo de Francia entre 1991 y el año 2000. Lyon, Lille, Pau, Nanterre, Laval, Strasbourg, France Comte, fueron algunos de los escenarios que mostraron un país literalmente ardiendo.

PRESENTACIÓN DE KYLIAN MBAPPÉ EN PARÍS

La pasión de la familia Mbappé por el balón y la destreza que demostraba el niño fue la tabla de salvación. Le permitieron dejar la escuela y dedicarse de pleno al futbol. Creció en un banlieues llamado Bondy, barrio suburbano de trabajadores de diversas etnias que estuvieron envueltos en las rebeliones raciales y tienen mala fama entre los parisinos del centro, muchos los consideran semilleros de delincuentes y terroristas. No imaginaban que sería, en cambio, un semillero de futbolistas. cientos de ellos van a Clairefontaine, el centro de entrenamiento nacional; decenas terminan jugando en ligas profesionales del país o en el extranjero.

Muchas son las historias de pibes de los banlieues que se juegan el destino con  su destreza con la pelota. Mbappé puede representar a Bondy; Paul Pogba es de Lagny-Sur-Marne y Roissy-en-Brie, N’Golo Kanté de Suresnes Blaise Matuidi en Fontenay-sous-Bois; Benjamin Mendy en Longjumeau. Algunos, pocos, se convierten en estrellas, el resto seguirá siendo visto con desconfianza por la sociedad parisina. 

Hoy el mundo sigue los arranques imparables, la destreza y la alegría de Mbappé que con solo 19 años es el crack del futbol francés.

Claro que no todos tienen igual suerte. De acuerdo al informe de Human Rights Watch, Francia acogió a más de 25.000 niños migrantes ‘no acompañados’ en 2017. “En febrero de 2018, cuando Human Rights Watch comenzó esta investigación, se estima que 400 niños no acompañados estaban “durmiendo a la intemperie” en la capital francesa.”

 

La Columna Vertebral, periodismo a la gorra. Echá una moneda