Prisión perpetua para los policías que secuestraron a Daniel Solano

Después de años de investigación, la justicia de Rio Negro dictó sentencia hoy por la desaparición del trabajador golondrina Daniel Solano: prisión perpetua para los siete policías acusados. Quedarán en libertad hasta que se obtenga la condena firme.

Daniel Solano desapareció en noviembre de 2011. Había viajado desde Salta para trabajar en una empresa tercerizada de Expofrut en Choele Choel. Se trata de uno de los casos más alevosos de desaparición forzada en tiempos de democracia. Su cuerpo nunca fue hallado. Muchas fueron las versiones iniciales que intentaron desestimar un accionar policial debido a las quejas expresadas por Daniel por las condiciones de trabajo. Fue gracias a la firme voluntad de su padre en buscar justicia, convencido de que hijo había sido secuestrado que el caso logró nacionalizarse.

Gualberto Solano, el papá de Daniel, viajó de Tartagal apenas supo lo ocurrido y se instaló en una carpa frente al tribunal de Choele Choel.  Lamentablemente, no pudo escuchar la sentencia, murió el 3 de abril de este año y luchó por la verdad hasta el último momento.

No fue un juicio fácil. Hubo testigo que se negaron a declarar por miedo. Un comisario que llegó a amenazar a un taxista que dijo haber visto a los policías afuera del boliche en donde Daniel Solano fue visto por última vez con vida.

Hoy se hizo justicia, por Daniel y Gualberto Solano. Todavía resta saber dónde está cuerpo, cómo fue asesinado, qué responsabilidad tuvo la empresa y la policía como institución. Y cárcel efectiva para los responsables.

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