No se salvó ni la Pelopincho: 38 despidos

«No me quedó otra alternativa. A pesar del dolor que tengo, creo que fue una medida a tiempo, porque más tarde en vez de 38 trabajadores por ahí hubiesen sido 100», indicó a La Nación Héctor Goette, dueño de la conocida fábrica Pelopincho y Tiburoncito. 

Ubicada en Merlo, provincia de San Luis, supo emplear a 240 trabajadores, cifra que debió reducir por el bajo consumo de las típicas piletas usadas por la clase media y media baja.

Según el empresario, «esta temporada hubo una gran retracción en las ventas. La producción anual fue de 300.000 unidades y los comerciantes se quedaron con el 50% de stock. Indefectiblemente la reposición caerá para fin de año». 

La reducción de personal era una verdad a voces en el pueblo ya que desde el mes de marzo redujeron los turnos a la mitad de la jornada manteniendo los sueldos. 

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