«Tenés que convencerlas, violarlas, manosearlas, pero tienen que renunciar”

Empleadas de la empresa de limpieza Jetlimp denunciaron que la firma trata a sus trabajadoras como esclavas, sometiéndolas a distintos niveles de explotación y violencia psicológica, según quedó probado en audios de Whatsapp que se filtraron.

«Tenés que convencerlas, cogerlas, violarlas, manosearlas, hacé lo que quieras, pero las minas tienen que salir renunciando», le dice el superior al un encargado de turno para que fuerce renuncias de las trabajadoras.

Estos audios fueron compartidos por los trabajadores en un grupo de WhatsApp. En otro de los fragmentos, el mismo hombre presiona para que «cumplan la carga horaria, poné a las mujeres a fregar con una mopa, no se le va a caer el útero ni la matriz por una rotativa, ponela a laburar”.

Las denunciantes también aseguran que los encargados no admiten ningún tipo de licencia o enfermedad. Al principio de la cuarentena, Mari, una de las empleadas, sentía mucho dolor en la rodilla y fue a realizarse un chequeo, dado que tiene artrosis.

En el chequeo la notaron agitada y la trabajadora reveló que se debía a la enfermedad de Chagas, con la cual convivía hacía tiempo y a veces le daba arritmias. Debido a esto, los doctores le dieron un certificado que la catalogaba como «paciente de riesgo» y recomendaba que no realizara actividad laboral. Sin embargo, JetLimp ignoró completamente la recomendación médica y amenazó a Mari. “Me mandaron el telegrama diciendo que si no me presentaba me iban a despedir con causa”, contó la trabajadora a Cosecha Roja.

Desde el grupo Abogades en Cooperativa, que lleva adelante la denuncia contra JetLimp, aseguraron que no se trata de «un gerente misógino aislado», sino que es «na política sistemática y generalizada que viene desde los dueños de las empresas de limpieza para disciplinar a sus trabajadoras dado que la mayoría son mujeres».

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