«Con Costa Salguero se demostró que no podemos perder la relación con el río»

Paloma Garay Santaló es una geógrafa urbana que, según su Twitter, no sabe “de ríos y montañas”; su especialidad, obviamente, es la ciudad, y a propósito de esto fue contactada por La Columna Vertebral para explayarse acerca de la privatización de Costa Salguero, su impacto en la dinámica urbana y la necesidad de crear espacios públicos “de calidad”.


La idea de ciudad está ligada a la concepción política, a la idea de un tipo de mundo al que se aspira. En ese contexto, la disputa por el uso de los terrenos sobre el Río de la Plata de la antigua Cosa Salguero no son un mero problema de intereses económicos, sino de una mirada de apropiación sobre el río y su paisaje que tienen – al fin – los habitantes de Bs As como protagonistas en la defensa de ese espacio. 

– Para mí es muy emocionante cómo con Costa Salguero se demostró que hay algo que hizo movilizar a la sociedad: no podemos perder esta relación con el río, ese horizonte, lo público, el derecho al acceso al río, y particularmente en este año de pandemia donde quedó muy en la agenda pública la necesidad de tener espacios públicos, abiertos y de calidad para encontrarnos, para respirar. Hoy en día los niños festejan los cumpleaños en los parques. La importancia de tener nuevos espacios verdes y trabajar esta relación con el río más armoniosa de repente pasó a ser un tema de agenda. Creo que es central entender que Costa Salguero es un proyecto de privatización que va atado con otro proyecto que se llama Distrito Joven, donde se plantea la construcción y concesión de más de 30 mil metros cuadrados en todo el borde costero. Son muchos metros cuadrados concesionados, privatizados, que cambian la dinámica de la ciudad y que, como se fueron dando por barrios separados, de alguna manera se invisibilizó su impacto. Este proyecto plantea la privatización de un sector costero del río que cierra el acceso público. Para mí es muy importante verlo como una acción más dentro de una política de suelo urbano que viene llevando adelante el Gobierno de la Ciudad, y el año pasado articulado con el Estado Nacional, de venta de bienes públicos y de concesiones, que si uno la pone en sumatoria es muy impresionante.

«POR LA PANDEMIA, LA IMPORTANCIA DE TENER ESPACIOS VERDES PASÓ A SER UN TEMA DE AGENDA»

En este complicado año de pandemia, una de las iniciativas sociales más contundente y constante fue la resistencia ante la venta de los terrenos en Costa Salguero, con bicicleteadas y marchas de jóvenes que buscaron demostrar que aquel era un espacio público que el Gobierno de la Ciudad les quería quitar. A pesar de que el conflicto se visibilizó este 2020, Garay Santaló indicó que la situación ya se sabía desde el año pasado.

– En la Legislatura, técnicamente la venta se habilitó el año pasado. Yo estaba indignada, y la diputada a la que asesoraba, Paula Penacca, también. No podíamos creer que se habilitó en diciembre, en ese diciembre de 2019 de tantos cambios. El Ejecutivo presentó en la Legislatura el proyecto de esta privatización, y el mismo diciembre se aprobó. Fue parte de un paquete: aprovecharon que tenían una mayoría muy cómoda y se aprobaron cosas tremendas. Lo que se está discutiendo ahora en realidad es darle la norma urbana, que es definir las alturas. 

Así que, de alguna manera para mí es emocionante que lo que el año pasado nos espantaba y no sabíamos cómo darle visibilidad, este año la gente se empoderó. Salió a la calle como vos decías, las bicicleteadas… Ayer nos contaba un adolescente que hicieron unas fiestas a la noche, hubo una apropiación de ese espacio de hecho en defensa de que lo público necesita de ese sector de la ciudad.

En este contexto,  ¿cuál es el aporte de la geografía urbana para evitar la privatización absoluta de ese lugar de la costa porteña?

– Para mí es un caso muy geográfico de análisis porque creo que hay algo que tiene que ver con esa relación con el río como dos ecosistemas. Hay un río que tiene una dinámica muy particular, y una de las cosas que planteamos es que no se está mirando ese río con su dinámica para poder trabajar la relación con el territorio construido en la ciudad. Nosotros planteamos que debería haber una propuesta para todo el borde costero, que esta ciudad no termina de tener. En cada pedazo, la relación con el río es distinta y siempre es mala. Nunca es de abrazar y poder aprovechar ese paisaje tan particular; esa necesidad de horizonte no la tenemos muy abierta siendo una ciudad porteña. 

«EN CADA PEDAZO DE LA CIUDAD, LA RELACIÓN CON EL RÍO ES DISTINTA Y SIEMPRE ES MALA»

Y hay otra cosa que es muy interesante. El oficialismo una de las cosas que argumenta  es que el Parque de la Memoria y toda esa zona, no va nadie. Que son lugares que no están apropiados por la gente. No es cierto. Primero que tiene llave. A la noche lo cierran. Y después que la propuesta que ellos plantean sobre la forma en que la gente usa los espacios públicos es a través del consumo. La única forma de que la gente vaya a disfrutar el río es poniéndole bares, espacios gastronómicos, oficinas, hoteles. Y la verdad es que uno puede ir a los lagos de Palermo, a la Costanera Sur. Los espacios públicos de calidad se usan. La gente va y los usa.

Nunca se priorizó hacer unos buenos parques públicos como son los de Costanera Sur y como el Tres de Febrero, los lagos de Palermo, que son parques que tienen escala metropolitana. Va gente de todos los barrios, no son una plaza más. Eso no es magia. Hay que trabajarlo. Se han hecho concursos para que tengan esas condiciones de paisaje, propuestas de los juegos que son distintas al resto, un montón de cuestiones que están pensadas para que la gente se los apropie. Y cuando vas a caminar se ve que hay gente de todos los barrios, de todas las clases sociales, de todas edades. Gente disfrutando el espacio público sin necesidad de consumo.


La geografía urbana es una disciplina joven. Dice Antonio Salgado – Arquitecto y Doctor en Geografía Urbana. Profesor Titular “A” de Tiempo Completo adscrito al Departamento de Arquitectura de la División de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad de Guanajuato en su artículo “La geografía urbana: una perspectiva crítica para el análisis de la ciudad” –  “El primer tratado de geografía urbana apareció en Francia en 1963, producto de la idea creadora del geógrafo Pierre George. Fue precisamente a partir la década de los sesenta que la ciudad se han vuelto un objeto de estudio pluridisciplinario, dado su carácter de inagotable fuente de información y de innovación, así como potente motor del desarrollo económico, social y cultural. A partir de la Revolución Industrial, las ciudades se han convertido en el foco de atención privilegiado de las preocupaciones de los gobiernos y de los estudiosos de la sociedad, privilegiando en muchos casos el enfoque de la geografía urbana. A partir de la industrialización, el crecimiento explosivo y el enorme poder de atracción que significaron las ciudades para amplísimos contingentes de población rural ávida de empleo y mejores condiciones de vida, hicieron que las zonas urbanas se convirtieran en caóticos desarrollos habitacionales sin infraestructura, equipamientos ni servicios básicos para el cada vez más importante número de habitantes”.

Para Garay Santaló es una pasión. “Nuestro objeto de estudio de la Geografía urbana es el territorio. En la escuela nos hacían hacer un afiche con la región mesopotámica y poner la yerba, el baile, la imagen de las cataratas, como los lugares representativos donde se mezclan la cultura, la tradición, la historia y todo lo que nos hace como sociedad, organizándonos en el territorio, transformando la naturaleza. Los geógrafos urbanos estudiamos particularmente cómo nos organizamos en las ciudades. La historia de las ciudades, cómo se van transformando y construyendo. Las identidades, la economía. Cómo nos organizamos en este ambiente particular tan construido, tan transformado, que son las ciudad».

A pesar de las diferentes ramas que abarcan y su importancia para la organización de los territorios, pareciera que a los geógrafos y su campo de estudio no se les da la relevancia que merecen. O al menos, en Argentina.

– En Brasil son muy conocidos los geógrafos, y se sabe que los geógrafos trabajan temas urbanos porque hubo un geógrafo que fue Milton Santos que, para exagerar un poquito, fue como un Jauretche de los brasileños, porque trabajó mucho la necesidad de mirar el mundo desde Brasil, y fue muy revolucionario para todas las ciencias sociales. En Brasil los geógrafos existen y son muchos, y Milton Santos es como toda una referencia. Lo mismo pasa en Inglaterra y en Francia. La geografía existe y hay bastante tradición de geógrafos. En Inglaterra está muy asociado a lo estratégico y militar, que es como empezó la Geografía. El Instituto Geográfico Militar, toda la parte de la cartografía y el análisis del territorio, de los límites y de la defensa. En Inglaterra, la geografía política es importante

En nuestro país somos pocos geógrafos, pero dentro de ellos bastantes trabajamos como urbanos. De distintas perspectivas, hay algunos que trabajan temas ambientales pero dentro de lo urbano, de movilidad y transporte. Somos bastantes los que trabajamos particularmente estos territorios en los que cada vez vive más gente en el mundo. Somos una de las carreras más chiquitas. Creo que sólo es más chica que nosotros la carrera de Edición. Creo que hay mucha gente que estudia otras cosas porque no sabe que la Geografía estudia eso. Yo soy fanática, no sé cómo no somos más.

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