Estatales en riesgo: “El incentivo no se toca”. Crónica del país Sumergente.

Mientras  en el despacho del Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, se está llevando a cabo la reunión convocada por la cartera con ambos sindicatos representantes de los empleados estatales, en la calle los militantes de ATE Justicia acompañan a los dirigentes, con las siguientes consignas: “Nuestro salario no se baja, el incentivo no se toca y nuestros puestos de trabajo se mantienen”.

El temor del sector que obliga a abrir los paraguas antes que estallen las tormentas – tan meneadas por el gobierno – tienen su origen en la conferencia de prensa que se llevó a cabo el 1 de junio de 2018, donde los ministros de Hacienda y Modernización deslizaron la posibilidad de avanzar sobre la caja de los Entes de Cooperación Técnica – organismos de recaudación que solventan más de la mitad de los salarios de los estatales de Justicia y otros ministerios – reduciendo o eliminando los incentivos a los empleados de planta transitoria.

O mejor dicho, como rezan los papeles oficiales desde hace tantos años que ya no se recuerda: empleados con “designación transitoria en la planta permanente”. Un eufemismo, un galimatías que encubre que la mitad del sueldo no es remunerativa, no cuenta a la hora de los beneficios previsionales, la jubilación, etc. Y que pone al empleado público en la terrible situación de defender ese atropello histórico para no ver drásticamente cercenado su salario de bolsillo con el que escasamente hace frente a la inflación galopante.

El comunicado de ATE Justicia lo explica así: “Estamos ante una situación de inusitada gravedad: esté en riesgo nuestro salario y nuestros puestos de trabajo (…) “Nuestra respuesta debe ser categórica: el incentivo no se toca, nuestro salarios no se baja y nuestros puestos de trabajo se mantienen” Y finaliza “Con nuestra fuerza defendemos nuestros derechos”.

 

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