Numerología operaria

888. Diabólica combinación con la que los obreros anarquistas y socialistas aterraron a los patrones de fines del siglo 19. Significaba: 8 horas de trabajo, 8 de recreación o instrucción y 8 de descanso. El 1º de mayo marcharon centenares de miles por las calles de Chicago. Cuatro terminaron en la horca. Los mártires de Chicago.

¿Era lo único que querían? No, era una reivindicación que escondía otros anhelos. El mismo José Martí, gran cronista de aquellas jornadas que publicaba en el diario La Nación, advertía: “So pretexto de reclamar la reducción de las horas actuales de trabajo a ocho, se ha culminado con batallas campales en las plazas. (…)sin necesidad de ninguna voz ni dirección fija, todas las ciudades obreras se levantaron en los mismos días con una petición unánime.” Lo caracteriza como el “primer estallido de una fuerza que es acaso demasiado vasta y heterogénea.” Tan vasta era que estaba compuesta por “anarquistas que leen como la Biblia, y compran como el pan, un texto para fabricar bombas, bombas grandes, redondas, bombas de lata, bombas cómodas, ‘graciosas y pequeñas como una pera’, bombas de dinamita ‘que caben en la mano'»?

Sí, yo quiero volver atrás. Si es posible hasta las cavernas

888 es solo una parte de ese gigante movimiento. En realidad querían que la tortilla se vuelva y recuperar su dignidad como trabajadores. Su ideario era el de Mijail Bakunin, pensador ruso, considerado uno de los «padres del anarquismo», autor de «Dios y el Estado» (1871) y «Estatismo y anarquía» (1873), quien rechazaba con igual énfasis los valores del capitalismo como las bases sentadas por Marx y el comunismo. “protestaremos contra todo aquello que remotamente pueda parecerse al Comunismo Estatatista, o al Socialismo Estatatista” . Ningún Estado histórico ha tenido jamás un contrato por base y todos han sido fundados por la violencia, por la conquista. El Estado es la autoridad, es la fuerza, es la ostentación y la infatuación de la fuerza”. No era un simple romántico utopista, ni él ni sus seguidores. Libertad de los individuos y sus organizaciones eran sus principios básicos. Guerra contra todos los déspotas y opresores. “Todos los instrumentos de trabajo y materias primas deben ir a las asociaciones, y la tierra a los que la cultivan con sus propias manos.” ¿Cómo hacerlo? La táctica correcta durante la revolución, de acuerdo a Bakunin era “la acción espontánea de las masa.”

Diez años después de su muerte, el 1º de mayo de 1886 las tres 8 encendían la chispa de esa acción espontánea.

996. Hoy, casi 150 años después, otro número se asoma en el mundo del trabajo.

Trabajadores chinos de empresas informáticas y aplicaciones tecnológicas varias, empezaron una campaña virtual llamada «996.ICU», para manifestarse contra el horario de trabajo que va desde las 9 de la mañana hasta las 21 horas, seis días a la semana, conocido popularmente como el «996». «ICU» hace referencia a la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital (por sus siglas en inglés). El mensaje es bastante directo: trabajar 966 te manda a terapia intensiva o mata.

Nada se ve en las calles, todo ocurre en las redes, y su protesta también supera fronteras. «Nosotros, trabajadores de Microsoft y GitHub, apoyamos el movimiento 996.ICU y nos solidarizamos con los trabajadores de la industria tecnológica en China», explicaron sus colegas occidentales en una carta. Algunos buscadores chinos bloquearon el acceso al contenido publicado por los manifestantes.

Trabajar 996 te manda a terapia intensiva o te mata

Todo estalló cuando el multimillonario y cofundador del sitio de compras por internet Alibaba, Jack Ma, defendiera públicamente el sistema de trabajo 996 diciendo que es una «bendición» . «Si entras en Alibaba, tienes que estar dispuesto a trabajar 12 horas al día. Si no, ¿para qué vienes?. No necesitamos a los que trabajan ocho horas cómodamente», dijo Ma.

No crean que es el único. También el empresario tecnológico Richard Liu, fundador de la tienda por internet JD.com, dijo que su empresa se había llenado de «holgazanes » por los cual no sentía ninguna simpatía. Ñoquis. Bah.

«si entras en alibaba, tenés que estar dispuesto a trabajar 12 horas al día»

996.ICU es el nuevo número de una reivindicación trabajadora. Se desconoce si hay una ideología detrás.  

666Jack Ma, el dueño de Alibabá, suele reunirse con Macri en Olivos quien festeja el encuentro y lo difunde en las redes.

Por estos lados estamos ni tiempo de pensar, todos corren contra otros números, números que nadie sabe muy bien qué significan. ¡Llegamos al mil del riesgo país! ¡Dolar casi en cincuenta! Un presidente con sonrisa de El Guasón, te manda algo así como: “nos va mal porque el mundo cree que los argentinos quieren volver atrás”. 

Siiiiiiiiiiiii. Yo quiero volver atrás. Muy atrás. Al menos hasta la conquista de las 8 horas. Pero si es posible hasta las cavernas, hasta esa América colorida y exuberante.

El número que se impone por estos lados parece ser el 666, el número de la Bestia.

 

 

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