Chaco: condenaron a los responsables en el juicio por las Ligas Agrarias. Dos perpetuas.

En el día de hoy, martes 25 de junio de 2019, se conoció la sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia en el primer juicio sobre la represión contra organizaciónes rurales realizado en Chaco por el asesinato de dos militantes de las Ligas Agrarias durante la última dictadura militar. Cadena perpetua a dos de los principales acusados, José Tadeo Bettolli y Alcides Sanferraiter, 4 y 18 años a José Rodríguez Valiente y Eduardo Wischnivetzky, y un absuelto, Miguel Gonzáles. Cuatro ex policías y un ex militar.  

El juicio inició el 5 de abril de este año. La acusación: el fusilamiento, de los dirigentes de las Ligas Agrarias Carlos Servando Piccoli y Raúl Eduardo “Ñaró” Gómez Estigarribia, enmascarado como un ‘enfrentamiento’ por la dictadura. Fue determinante la conclusión del Equipo de Antropología Forense que demostró que se trató de una emboscada y fueron fusilados, sin resistencia alguna, en el mismo lugar. El objetivo del Ministerio Público fue demostrar que, de acuerdo a los hechos, hubo  “una gigantesca campaña de operaciones represivas a trabajadores rurales y dirigentes de Ligas Agrarias en el marco del Terrorismo de Estado llevado adelante por el gobierno de facto (…) No fueron hechos aislados sino una persecución sistemática”.

Las Ligas Agrarias nacieron en los años setenta en las zonas rurales del Chaco y Corrientes y se expandieron hasta la provincia de Córdoba y Misiones. Proponían formas cooperativas de producción en el campesinado. Pregonaban una mejor distribución de la tierra, conseguir los títulos de propiedad y enfrentar a los monopolios del acopio y la comercialización rural. Una resistencia abierta contra los terratenientes, fueran argentinos o extranjeros.

Tal como recuerdan Anallía Percíncula y Claudia Calvo en una publicación del Centro de Estudio Sociales de la Universidad Nacional del Nordeste: «La última dictadura militar arrasó con los procesos organizativos de todo el país, a la vez que introdujo las bases del modelo de acumulación neoliberal. En el nordeste argentino esto implicó, entre otras cosas, la represión y desarticulación de las Ligas Agrarias Chaqueñas y de las Ligas Agrarias Correntinas, organizaciones que en ambos casos representaron las reivindicaciones de los sectores rurales subalternos. Paralelamente, se produjo el desmantelamiento de las producciones de algodón en el Chaco y de tabaco criollo en Corrientes, las cuales estaban en manos de productores directos, quienes se habían organizado en sus respectivas Ligas Agrarias. El movimiento fue reprimido y desmantelado por el terrorismo de Estado antes del golpe del ‘76, sus máximos referentes fueron asesinados y/o secuestrados, mientras otros debieron exiliarse o refugiarse en el monte durante años.»

Pasaron más de cuarenta años pero se hizo justicia. 

 

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