Demandan a multinacionales por explotación infantil

Cada vez son más las empresas multinacionales que son apuntadas y/o demandadas por dañar el medioambiente o por no cumplir con derechos laborales básicos en los países donde se produce la materia prima que necesitan. En este caso, la organización International Rights Advocates, cuyo lema es ‘juntos podemos derrotar a los gigantes’, demanda a Microsoft, Tesla, Apple y Alphabet por sacar provecho del trabajo de niños en las minas de la República Democrática del Congo.

Un comunicado emitido por la organización asegura que las empresas «ayudaron e instigaron el uso cruel y brutal de niños pequeños» para extraer cobalto, el componente clave para las baterías de ion de litio recargables usadas en dispositivos que estas compañías producen. Son 14 los niños que murieron trabajando en las minas, a quienes se suman otros gravemente heridos.

“En vez de dar un paso adelante para ayudar a estos menores con una porción insignificante de su riqueza y vasto poder, estas compañías no hacen otra cosa que beneficiarse del cobalto barato extraído por niños los que robaron su niñez, su salud y, para demasiados, sus vidas”, explica el comunicado.

Pero la explotación infantil no es solo cosa de compañías dedicadas a la tecnología. Detrás de las coloridas publicidades y la inocencia del huevo Kinder existe una oscura red de demandas, acusaciones y pruebas contra Nestlé, una de las empresas multinacionales de alimentos más conocidas del mundo, de la cual se asegura que explota niños en Costa de Marfil.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó una propuesta de la firma para desestimar una demanda que la acusa de esclavitud infantil. Según los demandantes, naturales de Malí, Nestlé y otras compañías instigaron y secundaron violaciones de derechos humanos al comprar cacao producido en Costa de Marfil. En esta demanda se asegura que las empresas no sólo conocían el problema de la esclavitud, sino que también ofrecieron asistencia técnica y financiera a los granjeros locales para garantizar el bajo precio del ingrediente.

Las empresas recurren a una sentencia del Supremo norteamericano que obstaculiza a los demandantes si el delito fue cometido fuera de las fronteras del país.

A pesar de la empresa de alimentación más grande del mundo, la calidad de sus productos deja bastante que desear. Según un informe del programa alemán Markencheck, se han encontrado trazas de anticongelante en su comida para perros, así como carne de caballo en otros productos. Además, los productos de Nestlé son el doble de caros que los de otras marcas, y producen un beneficio desmedido con el agua mineral.
Con todo esto en cuenta, habrá que replantearse si vale la pena seguir comprando a grandes multinacionales que no respetan los derechos humanos.

La Columna Vertebral, periodismo a la gorra. Echá una moneda