Italia |Con aplausos no basta: dos enfermeras se suicidaron por el colapso del sistema

Miles de trabajadores de la Unión Sindical de Base hicieron huelga para reclamar el cierre de fábricas cuyo funcionamiento hace peligrar la salud pública, que por su colapso causó el suicidio de las enfermeras Daniela Trezzi y Silvia Luchetta, además de la muerte de 29 médicos infectados por el coronavirus.

Trezzi, agotada por el estrés y la inevitable muerte que la rodeaba, fue encontrada ahorcada en el hospital de Monza, capital de la homónima provincia ubicada al norte de Italia, donde el COVID-19 golpeó con mayor intensidad.

La enfermera, al igual que otros 5.700 médicos, había quedado contagiada con el virus y temía haber contagiado a otros. En Italia, los hospitales se transformaron en los nuevos focos de contagio. De hecho, la epidemia se inició el 21 de febrero en el hospital Codogno de Lodi, donde aquellos que fueron inicialmente por problemas pulmonares terminaron infectando a médicos, enfermeros y otros pacientes.

Enrico Bucci, profesor de Biología de sistemas de la Universidad de Filadelfia, explicó que la capacidad de contagio en los hospitales lombardos subió a siete, «o sea que un contagiado en Primeros Auxilios contagiaba a otros siete, que en pocas horas se hacían centenares”. En condiciones normales, «al comienzo de la epidemia cada contagiado infectaba en promedio a otros 2,5».

Otro de los trágicos casos fue el de la enfermera Silvia Luchetta, del Hospital de Jesolo, quien se arrojó al mar. Luchetta era de las más activas en la relación con los pacientes, con quienes se comunicaba a través de carteles para levantarles el ánimo. La noticia del suicidio aún no fue dada a sus pacientes, a quienes le dijeron que fue transferida.

Por más heroica que sea su tarea, poco se puede hacer si el sistema colapsa y no se cuenta con los insumos y protecciones necesarias para no convertirse en víctimas. Días atrás, Berta Leyton, presidente de la Asociación de Licenciados de Enfermería, indicó en diálogo con La Columna Vertebral que desde varios hospitales de la Ciudad de Buenos Aires llegan denuncias por falta de insumos.

«Vemos que los que realizan controles de temperatura en la ruta tienen mamelucos de bioseguridad, y a nosotros que vamos a estar en contacto con pacientes infectados no nos están dando ese material», sostuvo. Para que el sistema no colapse y no se llegue al estado de Italia, será fundamental que los profesionales de salud se encuentren correctamente protegidos. Después de todo, son ellos los que nos cuidarán a nosotros.

La Columna Vertebral, periodismo a la gorra. Echá una moneda