Arañas en sordina, por Guillermo Saavedra

DÍA 9

C ada día es un poco más incierto,
U n poco menos día, un tiempo espeso.
A bierta, solo queda la esperanza
R indiéndose a las cifras y a las curvas.
E stamos en la nave de los locos,
N egándonos la piel, temiendo al aire,
T emblando en compañía, hablando solos…
E l mundo es una súbita intemperie.
N os queda el corazón de las palabras,
A rañas que en sordina tejen calma.

La Columna Vertebral, periodismo a la gorra. Echá una moneda