Juan Sasturain: El 15 de marzo la Biblioteca abre sus puertas pero con prudencia

En una entrevista exclusiva a La Columna Vertebral, el director de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno anticipó cómo será la paulatina apertura de la BN a partir del 15 de marzo.

«Esta puede ser una noticia engañosa ¿Por qué? Nosotros recibimos entre 1500 y 2000 personas por día. No solo que van a buscar libros o consultar sino los que van a espectáculos, los que van a utilizar la sala, hacen paseos. Con los nuevos protocolos que van a estar dedicados por lo menos en esta primera etapa exclusivamente a los investigadores ya registrados ¿Cuánta gente podemos recibir diariamente? 80 personas ¿Cuántas horas vamos a estar abiertos? No más de 4 horas ¿Cuánto personal de los 800 y pico que somos van a estar? Ciento y algo, estamos calculando, tenemos que hacer burbujas por direcciones, protocolos por cada cosa. Hay que movilizar a muchísima gente, muchísimos compañeros y para eso ha habido un trabajo previo extraordinario que han hecho Elsa Rapetti y Pablo García, han hecho un trabajo muy minucioso, muy cuidadoso a partir de la información que se recabó a lo largo del año pasado. Es un rompecabezas que tenemos que armar y probar a partir de un poquito de ensayo y error ¿Por qué? Porque nosotros debemos por sobre todas las cosas cuidar a la gente, es fundamental. Tenemos que cuidar a la gente y la gente está en todas partes, del lado de los empleados y de los usuarios, y además tenemos que cuidar de los libros, de nuestro patrimonio. Es un trabajo muy estimulante, un desafío importante y ahora vale la pena y es importante hacerlo pero no por una especulación política. Nosotros empezamos con la consigna ‘hasta la vacuna siempre’, que sonaba en joda sustituir victoria por vacuna, pero es una verdadera victoria, y es una victoria ideológica y moral.

«El 15 de marzo abrimos las puertas con mucho entusiasmo y fervor, y muchísimas ganas de laburar. Durante este año hay gente que ha laburado muchísimo, y hay otros que se han sentido muy frustrados, han podido hacer poco y nada de lo que era su tarea, a veces lo han compensado con otras cosas pero a veces no, entonces hay mucha sed por volver al lugar. Yo prácticamente no volví nunca más, a mi me echaron los compañeros, me dijeron «vos te vas a tu casa, 75 pirulos, vos no te podés quedar». Me mandaron a mi casa hace un año exactamente. Ayer vi de nuevo la Biblioteca por dentro pero en una película de Mercedes Morán y Darín y sentí nostalgia, se veía las salas de lecturas, las lamparas verde, esas cosas tan lindas de ver y de usar. Ese panorama vacío es un poco deprimente.»

El trabajo durante la pandemia. Actividades culturales.

El Ciclo de teatro fue maravilloso. Como suelen pasar en estas cosas, solo fuimos el vehículo de iniciativas de otros. Es una cuestión de estar disponible y abierto a propuestas que vienen de afuera, cosa que sucedió saludablemente a lo largo del año pasado. Eso fue iniciativa de la gente del Cervantes que por limitaciones propias dadas por la pandemia, carecía de un espacio suficientemente grande y cómodo como para dar a conocer las obras del concurso que habían realizado, las obras nuevas que necesitaban exponer. Conversaron con nosotros, la primera charla habrá sido por septiembre del año pasado, a ver cómo podían hacer y eligieron la explanada de entrada, que es un lugar muy lindo, podes entrar por Agüero, por Libertador y que es un espacio techado de cemento grande, podría ser un lindo lugar para los futboleros para jugar. Nos pusimos de acuerdo, íbamos a hacerlo antes pero terminamos haciéndolo durante febrero. Con muchísima presencia del público, con muchísimo cuidado, cumpliendo con los protocolos.»

Durante todo este tiempo, con la parte de bibliotecología congelada por el cierre del edificio, teníamos que compensar por el área cultural, es decir, generar otros hechos que sirvieran para estar presentes comunicados y dando servicios, y eso fue lo que hicimos a través de la web. Esas actividades estuvieron canalizadas a través del equipo de comunicación. Habíamos previsto que comunicación tenía que crecer como una coordinación importante, teníamos que tener más presencia en los medios, contar mejor lo que hacíamos y generar nuestros propios hechos. Las circunstancias quisieron, decidieron por nosotros en todo el mundo, que comunicación pasara a ser el lugar central de nuestra actividad. Fue una especie de embudo a través del cual se canalizaba toda al actividad de la biblio contando las cosas que hacíamos y generando cosas nuevas, espacios creativos. Lo que han laburado los muchachos y las chicas de comunicación no te puedo contar.

Hicimos ciclos, el primer ciclo que tuvo mayor visibilidad, fue el diario de la peste en el cual escritores y pensadores contaban y relataban desde su lugar su experiencia. Después hicimos un concurso de fotografía que sirvió para ilustrar eso, un concurso que tuvo una repercusión excepcional. Después entró en actividad a el museo del libro y de la lengua, que en el macrismo fue prácticamente desactivado. El museo del libro y de la lengua fue una creación de la gestión de Horacio Gonzales y vehiculizado sobre todo por María Pía López, una verdadera creadora, una intelectual de primer orden, que fue el lugar de donde surgió entre otras cosas el movimiento Ni Una Menos. Eso fue absolutamente desactivado por el macrismo. El edificio donde funciona el Museo del libro y de la lengua, sobre Las Heras, quedó vacío, se disolvió la dirección. Lo primero que hicimos, que hizo el Ministerio, no solo la designó a María Moreno, un lujo para nosotros, ese sí que es un autentico lujo, a cargo del museo, sino que empezó a generar en estas condiciones actividad de una manera muy creativa y muy constante. Toda la actividad del Museo del libro y de la lengua que está vehiculizada a través del sitio web de la biblioteca, un muestreo de todo aquello que se puede hacer cuando parece que no se puede hacer nada.

 

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