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La Columna Vertebral

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Entrevistas

«Hay una invisibilización de las trabajadoras de casas particulares»

Juana del Carmen Brítez, secretaria de organización de la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares, charló con La Columna Vertebral sobre el crecimiento de la organización, la lucha por sus derechos y la situación durante la pandemia.

«Hay una invisibilización de las trabajadoras, el empleador siempre la trata como alguien de la familia, como alguien que ayuda, y eso es un mito que hay que retirar de nuestra sociedad civil», expresó la dirigente, «como trabajadoras tienen derecho a seguridad social, vacaciones, aguinaldo, licencias».

En cuanto a la pandemia, Brítez explicó que las trabajadoras de casas particulares «son consideradas esenciales si su empleador cumple una actividad denominada esencial, o si hay un adulto mayor que solo la cuidadora no terapéutica puede cuidar».

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Destacada

Daniel Weiser: “La dictadura tenía listas de trabajadores que habían sido entregadas por las empresas”

Daniel Weiser, director del documental sobre la causa Molinos, explicó en diálogo con La Columna Vertebral cómo surgió el proyecto que busca reconstruir la historia de los trabajadores de Molinos Río de la Plata, Planta Avellaneda, y las luchas que protagonizaron antes y durante la última dictadura. El documental se propone recuperar no solo la historia de las víctimas y la lucha de sus familiares, sino también las condiciones laborales, las tomas de fábrica, la organización sindical y el contexto que precedió al secuestro y desaparición de trabajadores. Weiser convocó a exempleados de la planta a aportar sus testimonios para reconstruir esa historia.

LCV: Contame un poco cómo surge la idea de hacer este documental con la gente de Aceiteros.

Daniel Weiser: «Cuando estaba por iniciar la causa, la primera vez que habían puesto fecha, que era para mayo de este año, le acerco a Daniel Yofra y a Ezequiel Roldán, que es el secretario gremial de la Federación y el secretario general del Sindicato de Buenos Aires y Gran Buenos Aires de Aceiteros, la idea de hacer un documental alrededor del juicio y enseguida me dijeron que sí. En ese momento me ayudan a contactar a los familiares. Yo no tenía contacto con los familiares, ellos fueron el puente para iniciar eso. Ahí arranqué a pensar este documental alrededor del juicio, que sea un documental que cuente el juicio, pero que de alguna manera permita reconstruir cómo fue esa historia de trabajadores combativos, de esa comisión interna combativa acompañada por el resto de los trabajadores de Molinos Río de la Plata, Planta Avellaneda, que terminó en el secuestro y desaparición de 26 trabajadores, de lo que se conoce hasta el momento, porque van apareciendo nuevos testimonios y eso se puede ir ampliando. Hasta el momento está el registro de que por lo menos fueron trabajadores desaparecidos de esa planta, fruto de listas negras que entregó la empresa en complicidad con la dictadura militar del 76.»

LCV: Contanos en qué consiste este spot que acabamos de escuchar para iniciar la nota. ¿Cuál es el enfoque, qué es lo que ustedes piensan hacer a partir de esta convocatoria a exempleados de Molinos Río de la Plata, Avellaneda?

Daniel Weiser: «Nosotros en principio arrancamos entrevistando a los familiares, pero después para nosotros es muy importante, particularmente para mí, contar la historia dentro de la planta. No solo la lucha de los familiares para que haya justicia, sino la razón por la que los secuestran, porque si no muchas veces se queda solamente con el secuestro en sí, que es algo tremendo, pero para mí hay que rescatar la lucha del movimiento obrero que en general en la Argentina es muy rica y está poco valorada. Muchas veces, cuando se recuerda la dictadura, pareciera que el movimiento obrero no hizo nada y, sin embargo, hubo tres paros nacionales y muchas luchas en muchas fábricas. Para mí es muy importante rescatar el rol de los trabajadores durante toda la dictadura. Desde la idea de reconstruir eso, nosotros llegamos a una cantidad de trabajadores, principalmente los que están vinculados a los familiares, y ya como que agotamos un poco esos contactos. Por eso salimos con esta campaña, con la idea de ampliar el círculo de testimonios alrededor de esa experiencia que, si bien fue corta, fue muy rica, porque la Lista Blanca recupera la comisión interna de una comisión interna que era más colaboracionista con la empresa e inicia una lucha que tuvo tres tomas. Dos durante la dictadura fueron ferozmente reprimidas: en la primera los reprimieron duramente y en la segunda se preparan mejor y logran resistir esa represión. Tenían una lista de 20 puntos y logran alcanzar 10 de esos puntos en la negociación con la empresa, con la planta tomada. Después hubo una tercera toma, ya durante el gobierno de Cámpora, donde logran alcanzar casi los 20 puntos que tenían planteados, que tenían que ver con la seguridad laboral, con salarios y con condiciones de trabajo. Finalmente, para mí es interesante la brutalidad de esto: terminan secuestrando trabajadores solamente porque pedían mejores condiciones de trabajo y salarios dignos.»

LCV: Pensá que en Astilleros Río Santiago, en Astarsa, más concretamente, se llevaron a toda una comisión interna porque estaba peleando por el sistema de salud.

Daniel Weiser: «Es increíble. Yo tengo 40 años, no viví ese período. Para mí pensarlo me resulta como una cosa excesiva, una cosa de decir: los primeros presos, pero desaparecieron. Es una locura. Igual hicieron todas las opciones: también echaron, también persiguieron. El catálogo fue amplio y fue todo estrictamente cumplido. No se privaron de nada.»

LCV: Daniel, vos sos hermano de Pablo. ¿Están juntos en este proyecto?

Daniel Weiser: «Sí, este proyecto lo llevo adelante yo, pero sí, somos hermanos.»

LCV: ¿Cómo estás trabajando el tema del guion? ¿Cuál es el eje argumental para llamar a gente que quizás no sea víctima, que no haya tenido nada más que un despido, algún tipo de sanción o lo que fuera, pero que también esté dispuesto a contar cómo eran las condiciones de trabajo? ¿Es esa la línea argumental o lo que estás buscando es ampliar la base de víctimas?

Daniel Weiser: «No, son las dos cosas. Yo lo que busco con esta campaña particular es que el documental va a contar obviamente lo de las víctimas, pero en la campaña lo que busco es construir el contexto de cómo era la fábrica, particularmente el momento previo a esta nueva comisión interna y las tomas, las tomas en sí y cómo mejoraron sus condiciones, si es que así fue. Y después, ¿qué pasó postdictadura? Una vez que secuestran a esta comisión interna, qué pasó dentro de la fábrica, si la empresa avanzó nuevamente sobre las conquistas. Conocer un poco esa historia.»

LCV: ¿Estás hablando entonces de un período que arranca antes de la dictadura? ¿En qué año más o menos?

Daniel Weiser: «Arranca en el 73 y termina con la dictadura, con el golpe de Estado, y termina más o menos en 1978 o 1979 en el período de contar la historia de la fábrica. Después tenés otro momento de la película que va a ser contar la lucha de los familiares por llevar a juicio, por llegar a este juicio.»

LCV: Esta parte es entonces tomas, condiciones de trabajo, cómo se sostuvieron, cómo crecieron en algún momento las buenas condiciones, cómo bajaron luego y qué se aplicó en la comisión interna. ¿Van a trabajar también sobre los testimonios del armado de listas? Sería súper interesante si llegaran a conseguir algún testimonio de un administrativo que hubiera sido testigo de lo que hacía este jefe de personal.

Daniel Weiser: «Sí, la verdad que a mí me interesaría incluso entrevistarlo a él también, a Parodi.»

LCV: Lo veo bastante difícil, pero sí, eso en general. ¿Te gusta entrevistar a todos los que son parte de la historia?

Daniel Weiser: «Sí, en general me gusta entrevistar a todos los que son parte de la historia. Yo estoy armando un material no sobre una fábrica, sino sobre el sistema de llevarse a los delegados directamente. Estoy hablando del 74 al 79, que es el período en el que nos estamos moviendo nosotros, y con su anclaje en lo que es hoy la Argentina, con sangre, pero con sudor secuestrado. La verdad que es muy difícil conseguir a los protagonistas que defiendan el tema, pero es muy valioso tener esos testimonios de primera mano. Muy valioso, terriblemente valioso.»

LCV: Te doy un tip de colega: te recomiendo el archivo de Canal 9. Es muy interesante en esa época, sobre los noticieros y algunos materiales que se hicieron y se pasaron allí. ¿Cuánto tienen previsto continuar? ¿Cuándo estás en la etapa previa? ¿Para cuándo creés que lo pueden terminar, fin de año, el año que viene?

Daniel Weiser: «Depende mucho del juicio porque es un documental sobre el juicio. Yo calculo que menos de un año el juicio no va a durar, considerando que sea un juicio rápido. Es probable que tarde más incluso. Pero como es un documental que se va a construir, a mí me gustan particularmente los documentales donde vos no sabés cuál es el final, vas contando la historia mientras la vas produciendo. Entonces también vamos preproduciendo y produciendo el guion al mismo tiempo, en simultáneo. Voy pensando el guion mientras lo voy haciendo porque estimo que Parodi va a terminar siendo juzgado y condenado, pero realmente no sabemos. Es un final abierto y me parece hermosa esa manera de trabajar porque trabajás sobre la historia viva y eso es realmente maravilloso: poder ir documentando lo que está pasando en tiempo real, además de contar de dónde vienen las cosas. Y también me parece sumamente interesante el tema de que no te quedes con la lucha de los familiares, que es como que abundan los materiales en donde te cuentan la lucha del familiar, pero no te cuentan qué es lo que están defendiendo en tanto a la persona. Ponerle nombre, apellido, lucha y carne a la persona desaparecida, a ese familiar. A veces eso falta. Entonces, me parece muy interesante que vos vayas al clima anterior de esa lucha.»

LCV: Yo quería agregar algo en relación con esto que decías sobre el final.

Daniel Weiser: «Para mí es importante contar este momento previo porque a veces no termina de darse a entender la dimensión de lo que fue la dictadura, que de alguna manera también podría ayudar a entender el proceso actual. La dictadura no vino a desaparecer gente, vino a desaparecer la solidaridad, a hacer desaparecer la industria nacional y para eso usó un instrumento: la desaparición de personas. No es que su objetivo principal fuera desaparecer gente, sino que su objetivo era instalar un sistema político y un sistema económico y para eso desapareció gente. Para mí es importante contar el momento previo, para no confundir cuál es el objetivo real de la dictadura y un sistema político y económico que hoy tiene muchísimas reminiscencias, incluso en el discurso oficial de Milei.»

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Destacada

Gerardo Montes de Oca: “El turismo comunitario es una forma de encontrar algo creativo para poder sostenerse”

El docente y artista Gerardo Montes de Oca contó cómo nació el proyecto de turismo comunitario en Isla Maciel, a partir de una experiencia pedagógica que comenzó con la realización de murales y que con el tiempo se transformó en una propuesta turística y cultural. En el marco del Primer Encuentro de Turismo Comunitario Urbano de Latinoamérica, realizado en Isla Maciel entre el 17 y el 20 de septiembre, explicó cómo el proyecto busca romper con el estigma histórico del barrio, recuperar su identidad y generar alternativas de economía comunitaria. Del encuentro participaron proyectos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y Venezuela.

LCV: Gerardo, ¿nos podés contar un poquito de qué se trata todo esto?

Gerardo Montes de Oca: “El Primer Encuentro de Turismo Comunitario Urbano de Latinoamérica se dio a partir de que hace aproximadamente nueve años empezamos a hacer turismo comunitario en Isla Maciel, a partir de varios proyectos que fueron sucediendo. Primero, de una manera pedagógica. Yo soy profesor de la escuela secundaria Isla Maciel, profesor de Arte, y hace unos doce años la directora, Carla Fodor, nos propuso a los docentes armar proyectos que vincularan al barrio con el turismo.”

LCV: ¿Cómo surgió esa idea?

Gerardo Montes de Oca: “Era una práctica pedagógica, una idea que surgió porque una alumna había comentado: ‘¿Por qué si en La Boca hay turismo, en mi barrio no?’. Todos sabemos que Isla Maciel está solamente separada por el Riachuelo de La Boca, y eso fue como un desafío que nos propuso empezar a pensar el barrio desde otro lugar. Yo, que me dedico al arte, la verdad que lo primero que pensé fue armar un circuito de murales, que hoy por hoy lleva más de mil murales pintados en todo el barrio. Y a partir de esa actividad y del museo comunitario que se empezó a generar en la escuela, en el espacio del Zoom, se fue formando a través de los años esta posibilidad.”

LCV: ¿Y cómo se transformó esa experiencia en una propuesta turística?

Gerardo Montes de Oca: “Armamos un museo y empezamos a hacer actividades turísticas a partir de que algunas agencias empezaron a proponernos eso. Con el correr del tiempo surge la posibilidad de armar un primer encuentro de turismo comunitario urbano. Urbano es importante decirlo porque es en la ciudad y, en la región, somos pioneros en esto. Entonces se hizo del 17 al 20 de septiembre este encuentro, en el que participaron otros proyectos de Latinoamérica, de Brasil, de México, de Chile y de Uruguay.”

LCV: Quiero volver al origen, a la Escuela Secundaria Nº 24 de Avellaneda, al proyecto que se llama Pintó la Isla. ¿Cuál es, además de la intención de apropiarse del barrio y de tener orgullo del barrio, el otro sentido que ustedes le encuentran a esta actividad de trabajo cultural con los chicos de la zona?

Gerardo Montes de Oca: “Principalmente, cambiar una imagen negativa del barrio, romper un estigma. Porque a partir de que el barrio se empieza a visibilizar con los murales, con el arte y con artistas muy reconocidos que vienen a pintar, naturalmente lo que empieza a pasar en Isla Maciel es que empieza a haber otro relato del que ya había. Todos sabemos que en su momento los medios, y también hay una realidad, mostraban que hace unos veinte o treinta años la isla era un barrio bastante peligroso. Con el correr de los años eso fue cambiando, pero ese estigma nunca se subsana hasta que se empieza a hablar de otra manera del barrio. Entonces creo que el objetivo principal del proyecto Pintó la Isla, que es netamente artístico y que tiene que ver con el color, con las imágenes y con los mensajes que hay en esos murales, es que la gente pueda venir a conocer el barrio, que pueda caminar, que pueda sentirse cómoda y conocer a sus vecinos. Ese es un poco el objetivo. Y cuando la gente del barrio pinta, está pintando su realidad, pinta aquello que tendría ganas de tener; hay una proyección de deseo y también una presencia realista de lo que sucede en la isla.”

LCV: ¿Hay temáticas que ustedes deciden no pintar?

Gerardo Montes de Oca: “Sí. Dentro del proyecto hay imágenes y temáticas que no pintamos. No hacemos murales que tengan que ver con la violencia, ni tampoco murales que sean partidarios o que hagan apología de las drogas, ni cuestiones religiosas.”

LCV: ¿Cómo trabajan con los artistas que llegan al barrio y con los vecinos para decidir qué queda plasmado en las paredes?

Gerardo Montes de Oca: “El vecino tiene la última palabra sobre lo que viene a proponer el artista. Dentro del proyecto hay diferentes dinámicas: murales que pintamos con los chicos de la escuela, algún taller de mural donde puede participar algún vecino, y lo que más pasa es que vienen artistas de todo el mundo a pintar. Cuando vienen, traen un boceto, una imagen, y el último que tiene la decisión sobre esa imagen y sobre lo que se va a pintar es el vecino. También tiene la posibilidad de participar y decidir qué quiere que aparezca en su pared. Hay grafitis, como en todo barrio, pero hay diferentes zonas dentro del barrio. Hay una zona que es más de graffiti, donde las paredes están más liberadas a las pintadas y a la estética del graffiti. Y hay, de repente, frentes enteros pintados con imágenes. Hay mucha imagen de naturaleza, muchas flores, muchos vecinos pintados y también imágenes de oficios.”

LCV: ¿Cómo es el proceso con los muralistas reconocidos? ¿Mandan propuestas, las conversan con ustedes y con los vecinos?

Gerardo Montes de Oca: “Habitualmente el artista no está en el país y a veces me dice: ‘Mirá, llego en dos meses o llego en un mes’. Me va mandando el boceto y yo voy buscando primero la pared, porque hay muchas, y voy hablando con los vecinos, les voy mostrando. Habitualmente los vecinos no tienen ningún problema. Es un proyecto que está súper aceptado y cuidado. Los vecinos inclusive te exigen que uno les pinte el mural porque lo esperan mucho. Entonces, mayormente, pasa eso. Con respecto a ese proceso, se va haciendo a veces de manera virtual y, cuando ya llegan al barrio, más o menos el vecino sabe qué es lo que el artista va a pintar.”

LCV: Durante muchos años Isla Maciel estuvo asociada a una historia de prostitución y trata de personas. ¿Cómo está hoy esa situación y se plasma de alguna manera en las paredes?

Gerardo Montes de Oca: “Ya no hay burdeles, ya no hay trata de personas tampoco, porque lo que pasaba en Isla Maciel es que lo que generaba ese negocio de prostitución no era gente del barrio, era gente que hacía trata de personas. Eso ya no sucede. Sí hacemos algunos tours temáticos y hay uno que tiene que ver con género, donde se habla también de todo ese proceso. Pero la verdad es que los artistas no hacen hincapié en eso. Mayormente no recuerdan el barrio desde ese lugar. Lo que hicimos nosotros en su momento fue pintar toda una calle, que era esa calle donde las mujeres se asomaban a la puerta y que eran trabajadoras. Se pintó toda una escena de murales, como una forma de resignificar ese espacio, pero en ningún momento haciéndonos cargo de que era el lugar de la prostitución, sino simplemente dándole color y dándole otro mensaje.”

LCV: Isla Maciel también tiene una historia muy fuerte vinculada al trabajo, a los frigoríficos y a los cambios económicos del barrio. ¿Cómo leen hoy esa historia?

Gerardo Montes de Oca: “Es increíble leer la isla desde la economía, desde todo ese proceso que fueron los años 90, y cómo un barrio que fue, en la década del 20 y en la década del 30, uno de los primeros barrios obreros de Buenos Aires, con 17 mil empleados que entraban a trabajar a los frigoríficos, con el correr del tiempo fue perdiendo ese potencial y fue quedando prácticamente al borde. Ahí fue cuando el barrio se puso complicado, pesado. Quienes son vecinos muy antiguos deben recordar perfectamente cuando cruzar con el barco al continente no era una aventura, sino algo diario que se hacía para ir a trabajar de un lado hacia otro. Y además, ni siquiera estaba tan sucio el Riachuelo.”

LCV: Ese cruce entre Isla Maciel y La Boca sigue existiendo.

Gerardo Montes de Oca: “Sigue sucediendo. El bote cruza a La Boca y ese es el cruce mucho más rápido, porque el cruce peatonal del Puente Nicolás Avellaneda pertenece a Nación y las escaleras mecánicas no están funcionando. Entonces es tremendo tener que subir esos pisos. Son como veinte metros de alto y hacerlo, ir y venir todos los días. Es terrible. Preferible el bote toda la vida.”

LCV: Pero el bote cruza sobre un Riachuelo que sigue contaminado.

Gerardo Montes de Oca: “El Riachuelo, obviamente, sigue contaminado. Lo que pasó en estos últimos años fue que, como se dejó de dragar, la contaminación que estaba en la arena, lo que estaba en el fondo, empezó a permitir que apareciera vida. Nosotros en verano vemos cardúmenes de sábalo, vemos cigüeñas, tortugas de río y carpinchos. Yo los he visto. Obviamente que está contaminado, pero al no dragarse, como se profundiza cuando se draga para que pasen los barcos y como ya no pasan barcos, hace que la vida, la biodiversidad del río, empiece a aparecer.”

LCV: El Primer Encuentro Latinoamericano de Turismo Comunitario Urbano reunió a proyectos de distintos países. ¿Qué pudieron encontrar en común?

Gerardo Montes de Oca: “Los resultados fueron que en toda Latinoamérica, y en la gran mayoría de los barrios populares, estamos atravesados por las mismas situaciones. Y, por otro lado, proyectos autogestivos como el nuestro ocupan el lugar del Estado. Es otra posibilidad de desarrollar una economía de base comunitaria. Esto está pasando en todos estos países de los que estamos hablando y es una forma de encontrar algo creativo para poder sostenerse, poder salir adelante, poder generar una salida laboral. Se construyeron un montón de redes, tanto con Venezuela como con Colombia y Uruguay.”

LCV: ¿Y hacia dónde apuntan a partir de ahora?

Gerardo Montes de Oca: “Hay un montón de proyectos que van a empezar a suceder a partir de ahora. El año que viene el segundo encuentro va a ser en Valparaíso, en Chile, otra región con una historia también maravillosa. Estamos muy emocionados, muy contentos. Para nosotros recibir tanta gente en el barrio fue una organización de todo un año y terminamos el último día bailando con los vecinos en la calle, con la gente de las organizaciones. Fue muy emotivo y muy lindo.”

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Destacada

Daniel Ricci: “Los estudiantes piden cursar por Zoom porque no les alcanza para pagar el colectivo”

Daniel Ricci, dirigente de los trabajadores universitarios, se refirió al paro de 48 horas realizado en reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, la recuperación salarial y mayores recursos para las universidades nacionales. También analizó el impacto de la crisis económica sobre estudiantes y docentes, el deterioro de la educación pública y el modelo económico impulsado por el Gobierno.

LCV: ¿Cómo se va a llevar adelante el paro de 48 horas realizado en reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento, las paritarias y todo lo que vienen reclamando hace ya demasiado tiempo?

Daniel Ricci: “Nosotros venimos con un plan de lucha desde que Milei es presidente. Ahora estamos apuntando principalmente a la movilización del 15 de octubre, en la cual va a haber una nueva movilización nacional. Todos los gremios universitarios, juntamente con la FUA y los rectores, vamos a Plaza de Mayo para volver a pedir el apoyo del pueblo argentino y expresar que se cumpla la ley. Esto significa recuperar un 33% del salario que perdimos los trabajadores universitarios y también recuperar los presupuestos para que puedan funcionar las universidades nacionales.”

LCV: ¿Cuál ha sido la repercusión del paro hasta el momento?

Daniel Ricci: “El paro fue prácticamente total, tanto lo que hicimos la semana pasada como la semana anterior. La verdad que esto está expresando la unidad de toda la comunidad universitaria y de todos los trabajadores universitarios en rechazo de las políticas de ajuste de Milei a la universidad pública. Por eso tenemos que salir hacia afuera, buscar el apoyo de la sociedad, como ya lo hicimos en las cuatro marchas nacionales. Esta será la quinta. También tenemos que pedirles a los diputados y senadores que, cuando traten el Presupuesto Nacional para 2027, contemplen la misma Ley de Financiamiento Universitario que ellos aprobaron.”

LCV: Hay una profunda preocupación respecto de si hoy se podría reeditar el volumen y el entusiasmo de la primera o incluso de la segunda marcha. ¿Hay en la sociedad una receptividad o una suerte de cansancio frente al hecho de que el Gobierno se mantiene en sus trece, no pone el dinero e incumple con la ley?

Daniel Ricci: “Mirá, nosotros estamos viendo que este Gobierno tiene una crueldad y una insensibilidad absoluta, no solo hacia las universidades públicas, sino también hacia las personas con discapacidad, el resto de la comunidad educativa y los jubilados, a los que cagan a palos todos los miércoles. También hacia los trabajadores, que vemos cómo día a día pierden empleo y pierden derechos. Con lo cual está haciendo un agravio a toda la sociedad. Me parece que hoy eso se refleja en algunas encuestas que han mostrado el alto rechazo que está teniendo el presidente, en especial respecto de las políticas económicas. Yo creo que la marcha va a ser importante y que, si bien la gente está un poco agotada porque sabe que no está viendo ninguna respuesta por parte del Poder Ejecutivo, también necesita expresar el rechazo no solo a la política universitaria y educativa, sino en general a la política económica de ajuste.”

LCV: El ministro de Economía dice que no hay déficit fiscal. Pero ese déficit fiscal, para que no exista, lo terminan pagando los universitarios, las personas con discapacidad, los jubilados y todos los argentinos, y no la casta, como él dice. ¿El agotamiento es colectivo o también tiene que ver con lo individual?

Daniel Ricci: “El agotamiento es también individual. Estamos completamente sometidos en forma cotidiana a microfracasos o microimpedimentos, por goteo, en cada una de nuestras decisiones. Desde poder llegar a fin de mes y que se te acabe el mes diez días antes, hasta montones de situaciones: que tu hijo vaya al colegio, sí o no; que puedas seguir o no en la facultad. Me parece que no es solo un cansancio colectivo y político, sino que también está fuertemente enquistado en cada mañana, cuando me levanto y sé que voy contra los molinos de viento.”

LCV: ¿También se está viendo deserción de estudiantes por motivos económicos?

Daniel Ricci: “La gente hace un gran esfuerzo para llegar a fin de mes y creo que el endeudamiento es uno de los problemas principales que hoy hay en las familias de nuestro país. Mucha gente se endeuda para comer y no le alcanza. Nosotros hicimos para el día primero, porque el día primero las tarjetas, todas con tasas usurarias, le chupan el salario el primer día hábil. También hay una falta de respuesta del Gobierno nacional a esto.”

LCV: ¿Y qué está pasando con los estudiantes?

Daniel Ricci: “Lo que vemos en los estudiantes es un gran esfuerzo para seguir estudiando. Vemos cómo, a partir del día 15 o el día 20, empiezan a pedirle al docente que les dé la clase por Zoom porque no les alcanza la plata para pagar el boleto de colectivo. Frente a la imposibilidad de gastar 15.000 pesos por día de viaje que puede tener una persona que vive en el conurbano, directamente solicitan que las clases sean por Zoom.”

LCV: Eso implica también una pérdida del intercambio y de la experiencia colectiva de la universidad.

Daniel Ricci: “Sí, hay un deterioro de la calidad educativa porque obviamente no es lo mismo una clase por Zoom que una clase de manera presencial. La interacción es muchísimo más rica de manera presencial que virtual. Todos lo sabemos.”

LCV: ¿Y qué ocurre con las becas?

Daniel Ricci: “Esto se agrava porque no hay una disminución de la cantidad de becas, sino un congelamiento de las becas desde hace más de dos años para los estudiantes. Hoy, por ejemplo, las becas Manuel Belgrano están en un valor de 40.000 pesos. Imaginate que 40.000 pesos no alcanzan para pagar durante el mes los boletos de ida y vuelta. Es una semana de ir a cursar.”

LCV: Y el docente también tiene esa limitación. Llega un momento en que aparece el tema del Zoom porque tampoco puede movilizarse.

Daniel Ricci: “Sí. También vemos que los docentes tratan de tomar más horas cátedra, horas en el secundario o algunas horas de actividad dentro de su profesión. Eso lleva a un deterioro de la docencia, porque no tienen la cantidad necesaria de horas para preparar las clases, corregir exámenes y hacer todo lo que implica el trabajo del aula.”

LCV: ¿Todo esto está siendo hablado con la comunidad educativa?

Daniel Ricci: “Lo que estamos viendo, como te decía, es cómo de a poquito están destruyendo la universidad pública. Se visualiza en el presupuesto que el Gobierno plantea para el año que viene, que no tiene ningún aumento salarial ni presupuestario y ni siquiera contempla la inflación de este año. Vemos cómo día a día hay un deterioro y, obviamente, esto es lo que alertamos con las acciones, con los paros y con las marchas: demostrarle a toda la sociedad que, por más que la universidad siga funcionando y siga dando una educación de calidad, cada día que pase estamos un poco peor.”

LCV: También está el sistema científico y tecnológico, mucho más golpeado todavía que el sistema universitario.

Daniel Ricci: “Sí.”

LCV: ¿De dónde se saca la épica, de dónde se saca la fuerza moral para seguir siendo dirigente sindical en temas tan nodales al crecimiento de un país como la educación? Es mucho más que el salario del docente lo que están peleando.

Daniel Ricci: “Sí, como vos decís, la universidad pública es demasiado importante para ser solo de los universitarios. Creo que acá el modelo del Gobierno es un modelo del RIGI, del super-RIGI, del recontra-RIGI, que es un modelo extractivista para el cual sobran más de 40 millones de argentinos, porque simplemente se trata de extraer las materias primas y que no quede nada en el país. Es la reunión que el presidente tuvo con Trump, donde le garantiza sacar el litio y la energía para la salida de Estados Unidos.”

Daniel Ricci: “Y, por otro lado, lo que defendemos nosotros es el modelo de agregarle valor a nuestras materias primas. Es el modelo de un país desarrollado para los 47 millones de argentinos.”

LCV: ¿Por qué no los escuchan a ustedes cuando plantean ese modelo?

Daniel Ricci: “Yo creo que la gente está cada vez escuchándolo más. Gran parte de los que votaron a Milei de buena leche, pensando que podía llevar un cambio positivo, se están arrepintiendo. Y creo que esta pesadilla se va a terminar en 2027 con el hartazgo de los argentinos al ver cómo fracasa este modelo.”

LCV: Yo creo que el modelo no se fue nunca de la cabeza de los argentinos. Cuando votaron a este hombre, lo que estaban votando era algún control frente a ciertos descontroles. Todo el mito del negocio de las fotocopiadoras en los centros de estudiantes y muchos otros negocios que hay en la universidad. La gente creyó que esto venía contra eso, pero que no le iba a tocar el sistema en sí mismo. Entonces también hay una sorpresa: “Mirá, se está llevando puesto todo”. La pregunta era de dónde se saca fuerza ética y moral para seguir adelante.

Daniel Ricci: “Yo creo que cuando uno está del lado de los trabajadores, cuando uno está del lado de la educación pública, de la justicia social, de los valores que han llevado a la creación de la comunidad de nuestro país, ahí está la fuerza. Tengamos en cuenta que podemos ir hasta sectores de la derecha, a principios de 1800, cuando planteaban la educación pública, la Ley Avellaneda, la separación de la Iglesia del Estado y la creación de una nacionalidad argentina. Eran dirigentes de derecha que no compartían con Sarmiento, pero hablaban de la creación de una nacionalidad argentina, de un Estado nacional y de una educación.”

Daniel Ricci: “Me parece que, más allá de las diferencias que pueda haber entre los argentinos, la gran mayoría creemos en la educación pública, en la universidad pública y en la salud pública. Creemos que las Malvinas son argentinas, creemos en la soberanía, creemos que en la patria también está el otro. Y me parece que hoy lo que estamos defendiendo es eso.”

Daniel Ricci: “Y por eso de ahí uno saca la fuerza. Cuando uno ve dificultades, saca las fuerzas y dice: ‘Estamos peleando por lo que es correcto, por lo que estamos peleando por la gran mayoría de los argentinos que quieren un país realmente desarrollado, que haya trabajo para todos’. Y todos reconocemos que cuesta, que todos los días cuesta.”

LCV: ¿Y cómo se hace para sostener los principios cuando llevarlos adelante contra viento y marea también cuesta?

Daniel Ricci: “Yo hoy tengo un día en que me cuesta. No tener los principios, sino llevarlos a cabo contra viento y marea. Sostener las opiniones, las discusiones, ser docente en cada una de las cosas que decís, a veces cuesta. Pero cuando del otro lado lo que tenés es un presidente que se mata de risa en televisión y dice, en Estados Unidos, en esa entrevista que le hacía Bloomberg: ‘Yo vine a romper el Estado’, imagínense qué problema que tengo.”

Daniel Ricci: “El tipo la sigue repitiendo. Si la gente entendiera que cuando le dice ‘romper el Estado’, está hablando de romper su educación y su bolsillo cotidiano, quizás, como vos decís, tengamos un cambio el año que viene.”

LCV: ¿Creés que la sociedad está empezando a darse cuenta del rumbo que toma este Gobierno?

Daniel Ricci: “Sí. Yo creo que la gente se va dando cada vez más cuenta del rumbo que toma este Gobierno. Es un Gobierno que está favoreciendo, como decíamos, a los grupos extractivistas. Hoy, a través del RIGI, pueden importar sin pagar impuestos, generar una fábrica, incluso traer trabajadores de otros países y llevarse el litio y los minerales sin pagar ningún tipo de impuestos.”

Daniel Ricci: “O sea, la riqueza que está en el subsuelo, que según la Constitución Nacional es de todos los argentinos, se la pueden llevar sin dejar absolutamente nada en el país.”

Daniel Ricci: “Creo que eso se vio en el rechazo y en las movilizaciones por la Ley de Tierras y que cada vez está más movilizada la sociedad argentina. Y creo que le va a dar una profunda derrota a este modelo en la elección del 27.”

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