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«Stella Calloni. Periodismo, literatura y militancia. Cosas de mujeres» | El libro que recorre la vida de una de las periodistas más importantes de Latinoamérica

La escritora y poeta Mariana Baranchuk pasó por los micrófonos de La Columna Vertebral para charlar sobre el libro «Stella Calloni. Periodismo, literatura y militancia. Cosas de mujeres» que escribió junto a Viviana Elem y que reconstruye la historia de vida y las principales coberturas de la histórica periodista Stella Calloni.

«Un libro, una biografía autorizada que pretende constituirse en un legado. El legado de Stella Calloni para las nuevas generaciones de periodistas, de comunicadores. El legado de Stella para las mujeres que trabajan para ser y para los hombres que quieren comprender.

Este libro es la historia de una vida, de una vida de mujer, de una vida bien vivida, de una vida que le rinde homenaje al paradigma del buen vivir.

Una vida que, para quien pueda y quiera, es camino que ayuda a andar. Así en la vida, como en el periodismo, como en la militancia, como en la literatura».

LCV: ¿Cómo fue hacer este libro con Stella Calloni?

-Fue una experiencia preciosa. Más que 70 horas de entrevistas, fueron 70 horas de conversaciones grabadas donde además lo central era correrla a Stella del lugar de confort, porque si le preguntas exclusivamente sobre la política de América Latina o de cualquier parte del siglo XX, Stella nada como pez en el agua, pero ya estaba escrito. Ya había un libro sobre la biografía de Stella, con prólogo de Fidel, con lo cual nos topamos nosotras después de haber tenido el horario de entrevista con Stella para convencerla y casi llamamos para decir «¿a qué vamos a ir?» Ya está hecha la biografía y el prólogo lo tiene Fidel, nunca vamos a tener un prólogo de Fidel. Entonces le empezamos a  buscar la vuelta y fue muy divertido porque hablábamos de cualquier cosa y a las dos horas nos pregunta qué estábamos haciendo ahí. Le dijimos queríamos hacer tu biografía autorizada y nos dice «¿ya saben que hay una?». Sí, sabemos, pero nosotros queremos hacer algo distinto. En principio esa autobiografía la escribió un compañero varón. Nosotras queremos tratar de entender y ver cómo es esto de ser mujer y de hacer todas estas cosas al mismo tiempo. La maternidad, la militancia, la literatura, porque Stella además es una poeta de la hostia, cómo es que todo eso sí se puede y en una época que era peor. Queremos que sea un legado para jóvenes periodistas. Desentrañar no solamente a quien entrevistaste, sino cómo organizas una entrevista, qué diferencia hay para ella entre la crónica y la entrevista, cómo se organiza para hacerla, y al mismo tiempo esta cosa del legado de mujeres.

LCV: Son mujeres que han recorrido el periodismo sin dejar de tener una identidad de mujer. La forma en que ella contaba lo que era estar como única mujer en el medio del desierto con Gadafi, por ejemplo. 

-Sí, y con las cosas cómicas. Sentir que está entre mitad de los bombardeos y necesita una bandera blanca para pasar y no hay nada blanco y ata una bombacha. 

LCV: Además el amor y el humor. Ese tipo de cuestiones que la pintan de cuerpo entero. Estamos hablando de una mujer de 88 años.

-Abrirse paso como mina en ese momento y no renunciar a nada y poner las cosas en su lugar. En otras cosas ha sufrido esto de «ah, vos conseguiste esta entrevista porque…». El amor es el amor, en donde es el laburo es el laburo y respetándolo. Después convivía con los compañeros varones y hacía cosas de una camaradería increíble y tener algunas visiones de lo que iban a llegar a ser algunos personajes. Narra su experiencia con Chaves cuando lo descubre, cuando Chávez no era Chávez. Leo una cosa que dice «acá va a pasar algo». Con el respeto que ella tenía por Torrijos dice «es como Torrijos pero va a ir un poco más». Hay una foto adentro del libro que es un encuentro con un amigo, como cualquiera que podamos tener nosotros, una noche de empanada y vino, hay tres personas en un sillón y ella está tirada sobre una compañera y la cabeza apoyada en un compañero que le está rascando la cabeza y es Chávez, un Chávez jovencito.


«Nos dijo: ‘¿saben que ya hay una biografía mía?’. Sí, pero queremos hacer algo distinto»

sobre el inicio del proyecto

LCV: También hay una foto de ella con Fidel y muchos le preguntaron si pasó algo entre ellos dos porque él la mira de una manera que todos queremos que alguien nos mire así y ella dice que no, y que en todo caso hay cuestiones que no tienen por qué formar parte de su historia como periodista.

-Son muchas horas de grabación y como cualquier charla de minas saltas de un tema a otro, después será organizar ese material además del trabajo sobre la escritura y ella un día porque sí, porque estaríamos hablando de los gatos o de cualquier cosa, ella dice hay cosas de las que nunca va a hablar, que nunca se sabrán, nadie dice todo lo que sabe.

LCV: Qué pena, sabés todo lo que tiene para hablar del tiempo que vivió en Paraguay con la guerrilla paraguaya, por ejemplo.

-Eso es maravilloso. Habló más de lo que está en el libro. Nosotros habíamos hecho el compromiso de que era una biografía autorizada, entonces hay cosas que dijo «mejor esto no», y por eso lo sacamos. Igual dice muchas cosas que no había dicho en otros lados. Por momentos ella sabía que se estaba grabando y otras veces no sabía y decía «ay, qué bueno sería dar cuenta de todo esto», y lo estábamos haciendo.

LCV: Son mujeres que han marcado el cómo ser mujer, llevar adelante esto y hacerte respetar.

-Cada uno de esos entrevistados con los que después tuvo además algún tipo de vínculo más allá de la entrevista, Torrijos fue medio como un padre de alguna manera porque en el momento más álgido le abrió la puerta, le dio laburo y la ayudó a poder recuperar a sus hijas. A ella el Golpe la agarra fuera del país y ella entra a buscar a las hijas y tiene conflictos graves para poderlas sacar del país por la negativa del padre de las chicas.

LCV: ¿Una de ellas no está en Nicaragua?

-Estuvo, ahora están las dos viviendo en Argentina. Ahí Torrijos fue muy solidario dando trabajo y hay una cosa de un respeto súper importante con él en esto, la cuidó en el momento más duro de la existencia. Después esta cosa que a mí me gusta y puse un subtítulo porque está hablando y dice «porque las chicas», y en un momento caigo en la cuenta de que cuando dice las chicas estaba hablando de las Madres, entonces el subtitulo es «Las chicas de Plaza de Mayo».

Stella Calloni | Periodismo Literatura y militancia | Cosas de Mujeres

LCV: ¿Dónde presentan el libro?

En el Centro Cultural Urondo que está en 25 de mayo 201, a una cuadra y media de Plaza de Mayo, el viernes 13 a las 19hs. También con un panel que se las trae, va a estar Nora Lafón que además es amiga de Stella desde muy jóvenes ambas, María Rosa Gómez y Ricardo «Patán» Ragendorfer. Cerramos con una musiquita de la señora Patricia Malanca que le ha puesto música a uno de los poemas más lindos de Stella y esa es la razón por la cual la hemos invitado, para que se cierre con ese cierre musical y por supuesto convidaremos un vinito a la entrada y a la salida.

LCV: Merece que la homenajeemos cada vez que podamos.

-El homenaje a los vivos, cosa que a veces no se hace, y la sacada de bronce porque cuando hablas con Stella es tan humana. Puedo contar las dos primeras veces que la vi. La primera vez que la vi en persona no le hablé. Me dio mucha vergüenza, estábamos en plena campaña de Scioli y Nora Lafón me dice «¿sabés quién es Stella acá?». «Sí, claro». «¿Podés ir y decirle que la estoy esperando en tal lado, por favor?». «Sí, por supuesto». Fui como el che pibe, transmití el mensaje, me dio mucha vergüenza y después me fui. Hice de asistente nivel 6 de Nora. La segunda vez que la encontré, y ahí sí hablamos, fue en una de esas cosas de barrio cerca de un 8 de marzo, entonces «las mujeres notables de Boedo». A mi cuando me invitan me causó gracia porque en realidad vivo en San Cristóbal y Stella vive en Almagro, pero cuando llego y la veo a Stella pienso «ah, pero esto es en serio». Yo iba a una cosa barrial, era una cosa barrial y estamos sentadas al lado y me dice «nena, ¿te fijas si tengo el maquillaje corrido? porque en realidad acabo de llegar de Venezuela, me tiré a descansar con la ropa puesta porque si no no me levantaba y me vine para acá». Era un centro cultural del barrio de Boedo que decía tal y tal maestra eran mujeres notables del barrio, ese era el nivel. Le digo sí, está bien, pero acá se te corrió un poquito. Entonces empiezo a acomodarla y me dice «pero mojate el dedo y limpiame la cara».

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Rodolfo Aguiar denunció que el ajuste en la CNEA es «un golpe al corazón del plan nuclear argentino»

Mientras el Gobierno nacional profundiza el ajuste sobre el Estado, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa una nueva ola de despidos que, según denuncian los trabajadores, pone en riesgo el desarrollo científico y tecnológico del país. En diálogo con La Columna Vertebral, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, analizó la situación de la CNEA, cuestionó el modelo económico del gobierno de Javier Milei, defendió el rol estratégico del Estado y llamó a profundizar el plan de lucha de los trabajadores estatales. Además, trazó un paralelismo entre el contexto actual y algunos de los episodios más oscuros de la historia argentina, como la Noche de los Bastones Largos y la Noche de las Corbatas.

LCV: ¿Cómo andás? Bueno, andan moviditas las cosas en el sector de los empleados públicos, con el enorme avasallamiento en la Comisión Nacional de Energía Atómica. No solo por los despidos, sino también por la forma en que se están llevando adelante. Contanos un poco cómo están las cosas.

Rodolfo Aguiar: «La verdad es que, en medio del Mundial, recrudecen los ataques al Estado y a sus trabajadores. No pasa en ningún otro país del mundo lo que está ocurriendo en la Argentina. Todos los Estados planifican el desarrollo de su energía nuclear; aquí, por el contrario, se intenta desguazar y desmantelar la Comisión Nacional de Energía Atómica, un organismo prestigioso con más de cien años de historia. Este intento de despedir de manera ilegal a trabajadoras y trabajadores con muchos años de antigüedad es un golpe al corazón mismo del plan nuclear argentino. La CNEA produce conocimiento, desarrolla tecnología nuclear propia, participa del diseño y la construcción de reactores nucleares y de la generación de energía. Además, desarrolla aplicaciones destinadas al diagnóstico y tratamiento de distintas enfermedades. No estamos frente a cualquier hecho. Estos despidos están directamente vinculados con otras iniciativas que impulsa el Gobierno, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que pretende subordinar a nuestro país a los intereses de las grandes multinacionales.»

LCV: Corría el año 1966 cuando se produjo la Noche de los Bastones Largos, con la irrupción de las fuerzas de seguridad en las universidades y el desplazamiento de cientos de científicos, muchos de los cuales debieron exiliarse. A más de sesenta años de aquel episodio, ¿estamos viviendo una situación similar, aunque en democracia?

Rodolfo Aguiar: «Sin lugar a dudas. Después de más de seis décadas nos encontramos nuevamente defendiéndonos de un régimen que llegó al Gobierno por el voto popular, pero con el mismo programa económico de la última dictadura militar bajo el brazo. Hoy quieren privatizarlo todo y para imponer ese modelo recurren a un protocolo represivo que demuestra que este proyecto de país no puede avanzar sin represión. Es un modelo en el que no tenemos lugar los trabajadores ni los jubilados. Pero tampoco la están pasando bien los comerciantes, que se funden; los pequeños y medianos empresarios; los productores; ni las economías regionales, que están siendo devastadas. Milei está siendo más letal que el COVID en términos económicos. Durante la pandemia cerraron alrededor de 14.000 empresas; ahora ya contabilizamos 27.000 cierres en apenas dos años y medio. En aquel momento la capacidad industrial instalada rondaba entre el 55 y el 60 por ciento; hoy apenas llega al 40 por ciento. Y mientras durante la pandemia se perdieron alrededor de 114.000 puestos de trabajo, ahora ya fueron destruidos más de 300.000 empleos registrados entre el sector público y el privado. Tenemos que frenar este desastre.»

LCV: Hoy, 6 de julio, también se conmemora un nuevo aniversario de la Noche de las Corbatas, cuando la dictadura secuestró y asesinó a abogados laboralistas. En la actualidad este Gobierno también intenta avanzar sobre la justicia laboral. ¿Dónde pueden reclamar hoy los trabajadores y los sindicatos?

Rodolfo Aguiar: «En primer lugar, hay que reafirmar que la estrategia debe ser confrontar con Milei en todos los planos. No solo desde la acción sindical y el trabajo parlamentario, articulando con los distintos bloques del Congreso, sino también desde el plano judicial. Desde ATE hemos conseguido logros importantes: logramos frenar decretos que buscaban la reestructuración, la fusión y el cierre de organismos del Estado, con el consecuente despido de trabajadores, como ocurrió con el INTA y el INTI. Creo que los abogados y las abogadas que decidieron ponerse del lado de los trabajadores cumplen un rol fundamental. No se puede estar de los dos lados del mostrador. En ATE nos enseñan desde que uno es delegado que tiene que elegir si quiere que lo aplaudan los jefes o los compañeros de trabajo, porque las dos cosas al mismo tiempo no son posibles. Sin embargo, hay una dirigencia sindical que cree que puede cosechar ambos aplausos y transita los grises. Eso no existe. En este nuevo aniversario de la Noche de las Corbatas debemos homenajear a aquellos abogados laboralistas que eligieron estar del lado de los más débiles, aunque no siempre sea el camino más rentable para ellos.»

LCV: ¿Hay posibilidades de que los trabajadores despedidos de la CNEA sean reincorporados?

Rodolfo Aguiar: «Yo siempre creo que sí. La resignación no hace historia. Si hace doce, catorce o dieciséis años, cuando me tocaba ser secretario general de ATE en mi provincia, me hubieran dicho que era imposible reincorporar trabajadores despedidos, hoy no tendría la responsabilidad nacional que tengo. Siempre existen posibilidades y todo depende de la fuerza de la lucha, de la capacidad que tengamos para sostener las distintas acciones que vayamos resolviendo. Lo que ocurre en la CNEA abre la posibilidad de avanzar hacia una nueva huelga general, un nuevo paro nacional de estatales, para seguir desgastando a este Gobierno. Algunos nos dicen que somos destituyentes, pero no es así. Lo que ocurre es que no comparto esa idea repetida por muchos dirigentes políticos de que hay que desear que al Gobierno le vaya bien porque así nos irá bien a todos. Eso es falso. Si a Milei le va bien con las ideas que está llevando adelante, a la inmensa mayoría del pueblo argentino le va a ir muy mal. Por eso nuestro trabajo es seguir generando las condiciones para que la sociedad rechace este modelo. Escucho ahora a algunos dirigentes de la CGT decir que recién ahora están dadas las condiciones para salir a la calle. Yo me pregunto de dónde creen que surgieron esas condiciones. ¿Cayeron del cielo? ¿Son producto de la magia? No. Las condiciones se construyen con cada una de las acciones que fuimos capaces de llevar adelante desde el 10 de diciembre de 2023. Y es sobre ese plan de lucha que vamos a seguir avanzando.»

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Daniel Yofra: «No fui invitado a debatir el plan de lucha con la CGT»

En diálogo con La Columna Vertebral, el secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros analizó la naturalización de la corrupción, cuestionó las políticas del gobierno nacional contra la clase trabajadora, defendió las paritarias del gremio y reclamó un plan de lucha con medidas más contundentes por parte de la CGT.

LCV: ¿Qué pensás de esto de Trump, que recién acabo de leer, sobre haber reconocido que le pidió directamente a la FIFA que le levantaran la sanción a un jugador para que pudiera jugar esta noche?

Daniel Yofra: «Es la impunidad que tienen estos personajes de la política actual, que se creen dueños del mundo. Siempre hicieron estas cosas, pero antes las ocultaban; ahora directamente te las cuentan. Hacen sus necesidades con la puerta abierta. Me hizo acordar a una canción de Serrat. Es la misma impunidad grosera y berreta que mostró Adorni cuando contaba todo lo que compraba a plena luz del día.»

LCV: El problema es que la sociedad parece acostumbrarse a normalizar todo eso. Incluso quienes critican la corrupción se ríen de estas situaciones. ¿Qué nos pasa? ¿Estamos anestesiados?

Daniel Yofra: «Después se quejan cuando aparecen gobiernos que perjudican a mucha gente, pero eso es justamente lo que son estos tipos: personas a las que no les importa la humanidad. La sociedad está anestesiada porque naturaliza este tipo de conductas. Como no invadieron un país o no mataron a nadie, parece que todo quedara reducido a un chiste de un político grosero. Mientras tanto invaden Palestina, atacan Irán y mueren miles de inocentes. Evidentemente para gran parte de la comunidad internacional eso tampoco parece ser tan grave.»

LCV: A mí me parece que lo de Adorni pegó en la línea de flotación del Presidente y de su hermana porque es algo tangible. Una persona que gasta ocho millones de pesos en sábanas mientras mucha gente abre la heladera y tiene apenas una cebolla y un limón hasta fin de mes.

Daniel Yofra: «La impunidad funciona de esa manera, sobre todo cuando quienes gobiernan sienten que tienen protección. Los jueces miran para otro lado, la sociedad muchas veces no reacciona, los sindicalistas no gritamos lo suficientemente fuerte y tampoco existe una oposición política que enfrente seriamente estas cosas. Entonces se sienten liberados para hacer y decir cualquier cosa. En algún momento la van a pagar, pero hoy se ríen de todo. Adorni, por ejemplo, se burló de los periodistas acreditados en Casa Rosada diciendo que habían despedido a más de 60.000 trabajadores del Estado y que estaban para festejarlo. Después aparecen los gastos millonarios en sábanas y parece que tampoco pasa nada. Todo eso termina generando una consecuencia muy grave: la sociedad empieza a creer que cualquier cosa está permitida. Esta impunidad supera ampliamente a la que vimos durante el menemismo. Por eso tenemos que empezar a buscar dirigentes que además de ser honestos sean personas cultas, con sensibilidad y empatía. No podemos seguir teniendo presidentes tan incultos porque eso termina degradando también a quienes los rodean.»

LCV: Aunque para muchas chicas el modelo de éxito parezca ser el de los cajones con dólares de Jesica Cirio.

Daniel Yofra: «Yo creo que los principales modelos siguen siendo los padres, la familia, los seres queridos y los amigos. Pero también es cierto que vivimos en una sociedad muy rota, donde varias generaciones crecieron sin ver a sus padres levantarse temprano para ir a trabajar, no porque no quisieran hacerlo sino porque no había trabajo. Se rompió esa imagen del esfuerzo cotidiano. Entonces aparecen las falsas salidas: las criptomonedas, las apuestas, la ludopatía o la idea de hacerse rico rápidamente. Al mismo tiempo se instala el discurso de que el trabajador es pobre porque no trabaja, cuando la realidad demuestra exactamente lo contrario. Hoy la enorme mayoría de los trabajadores vive con enormes dificultades. Frente a eso, quienes todavía conservan una mirada crítica tienen que levantar la voz porque son muchos más los que piensan correctamente que esa minoría de incultos que intenta imponer estos modelos.»

LCV: Estamos hablando con Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros. Hay una embestida del gobierno contra los convenios colectivos de trabajo. ¿Fueron convocados ustedes para discutir su convenio? ¿Cuál sería la postura del sindicato?

Daniel Yofra: «El ataque del gobierno no se limita a los convenios colectivos. Desde diciembre de 2023 le declaró la guerra a la clase trabajadora con la llamada modernización laboral. El resultado está a la vista: más de 25.000 pymes cerradas, más de 320.000 trabajadores despedidos y una creciente precarización laboral. En nuestro caso, tanto el gobierno como las empresas saben perfectamente que nosotros no vamos a incorporar al convenio ningún artículo que implique retroceder en derechos laborales. Eso no va a pasar. Sería como pedirnos que bajemos los salarios porque la mayoría de los trabajadores del país es pobre. Nosotros no tenemos inconvenientes en actualizar el convenio, de hecho lo hacemos desde hace muchos años incorporando mejoras como los comités mixtos de seguridad e higiene, incluso en provincias donde ni siquiera existe legislación sobre el tema. Las empresas no necesitan precarizar para producir. Lo que necesitan es consumo interno, políticas que favorezcan la producción nacional y resolver otros problemas estructurales. La precarización laboral únicamente sirve para explotar todavía más a los trabajadores.»

LCV: Ustedes cerraron una paritaria muy importante. ¿Cómo lograron ese acuerdo y cuál es hoy el salario mínimo de un trabajador aceitero?

Daniel Yofra: «El salario inicial quedó en aproximadamente 2.500.700 pesos a partir del primero de julio y llegará a 2.720.000 pesos desde septiembre para la categoría más baja. Eso no surgió de un día para otro. Hace más de veinte años que venimos construyendo conciencia entre los trabajadores sobre cuál debe ser el salario que permita cubrir las nueve necesidades establecidas por la Ley de Contrato de Trabajo y el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Las patronales estuvieron muy agresivas durante esta negociación e incluso intentaron desacreditar personalmente a los dirigentes del gremio difundiendo información falsa sobre los aportes sindicales. Sin embargo, nunca hablaron de las necesidades de los trabajadores, que incluso sostuvieron la producción durante la pandemia porque fueron declarados esenciales. Nosotros no íbamos a resignar el salario por un capricho del gobierno ni por la avaricia empresaria. Lo que realmente nos respalda es la conciencia y el apoyo de nuestros trabajadores.»

LCV: Para terminar, ¿qué pensás del plan de lucha acordado por la CGT y las CTA, con una estrategia de acciones progresivas, al estilo francés?

Daniel Yofra: «Conozco los detalles de ese plan porque en algún momento me iban a convocar para discutirlo, aunque finalmente no ocurrió. Desde mi punto de vista, un plan de lucha sin huelga es insuficiente. Hay sectores que vienen padeciendo desde hace mucho tiempo y este gobierno sigue golpeando a los más vulnerables: jubilados, trabajadores desocupados, personas con discapacidad y trabajadores pobres. La CGT debería adoptar medidas mucho más contundentes porque los tiempos de quienes no pueden poner un plato de comida sobre la mesa no son los mismos que los tiempos de algunos dirigentes sindicales que creen que todavía no existen razones para convocar a una huelga. Se puede sostener un plan de lucha durante meses esperando las elecciones del año próximo, pero quien hoy no puede alimentar a sus hijos no tiene ese tiempo. La respuesta tiene que ser ahora.»

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Fin de una era industrial: cierra Dass en Misiones y ya no se fabricarán zapatillas Nike en la Argentina

La multinacional brasileña anunció el cierre definitivo de su emblemática planta en Eldorado. Un tendal de despidos que corona un proceso de vaciamiento iniciado en 2025 bajo el amparo de la apertura de importaciones. De tener 1.700 operarios, la fábrica queda totalmente paralizada.

La crisis de la industria manufacturera argentina sumó un capítulo dramático. El Grupo Dass, de capitales brasileños, confirmó que entre el 17 y el 24 de julio cesará por completo la producción en su planta de Eldorado, Misiones. Con esta decisión, el país se queda sin su última fábrica dedicada a la confección de calzado para la marca Nike y 150 familias más se quedan en la calle.

Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), su secretario general, Agustín Amicone, calificó la situación como una “verdadera catástrofe” y advirtió que el impacto económico golpeará con dureza a toda la comunidad local. El caso de Dass refleja la dolorosa realidad que vive el sector: caída del consumo interno, asfixia productiva y una masiva pérdida de puestos de trabajo.

La crónica de un vaciamiento anunciado
El cierre de Eldorado no es un hecho aislado, sino el desenlace de un plan de ajuste y desmantelamiento que la firma venía ejecutando al ritmo de las nuevas políticas económicas:

Enero de 2025: Cierre de la planta de Coronel Suárez (donde fabricaba para Adidas), dejando a 360 trabajadores en la calle.

Julio de 2025: Primer gran golpe en Eldorado con 164 despidos, justificados por la empresa bajo la necesidad de «competir» ante la apertura de importaciones y el retraso cambiario.

Comienzos de 2026: Otras 43 desvinculaciones que ya encendían las alarmas del gremio sobre un final inminente.

Julio de 2026: Cierre definitivo y despido de los últimos 150 operarios en planta.

La fábrica misionera había sido inaugurada en 2007 y llegó a emplear a 1.700 personas en su momento de mayor esplendor. En 2021, la marca del «pipazo» había apostado por la producción local bajo los esquemas de sustitución de importaciones, proyectando fabricar 2,5 millones de pares anuales. Hoy, todo eso quedó reducido a galpones vacíos.

Cambiar trabajo argentino por logística de importación
El giro estratégico de Dass expone con claridad el modelo imperante: para la corporación, hoy resulta más rentable abastecer el mercado local importando calzado desde sus ocho plantas en Brasil que producirlo con mano de obra argentina.

Aunque la firma aseguró que pagará el 100% de las indemnizaciones y mantendrá sus oficinas comerciales en Buenos Aires junto a sus centros logísticos en Cañuelas y Coronel Suárez, su reconversión es total: dejar de ser una industria viva para convertirse en una mera distribuidora de lo que se produce afuera.

El desplome no es exclusivo de esta marca. Según los últimos datos del INDEC correspondientes al cierre de 2025, la fabricación de calzado en la Argentina arrastra una estrepitosa caída interanual del 30,9%. El apagón industrial en Eldorado es la dolorosa postal de un país que cambia overoles por depósitos de mercadería importada.

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