fbpx
Connect with us

LCV

Planeta Giussani | ¿Y ahora, qué?

Un mes en el Planeta Mundial. Fiesta pagana de nuestro Dios en las alturas. Un dios hereje y argentino. Sí, nos invitó el Diez y allí fuimos.

Días intensos en los que aprendí tantas cosas. Me entusiasmé, leí, pensé, soñé, sufrí, caminé, volví a leer, escribí, me enteré, soñé de nuevo, y así hasta hoy. Último día de fiesta. Borrachera mundial. Empiezo a presentir ese volver resacoso a la vida diaria.

Argentina ya ganó -bah, el seleccionado argentino, el mérito es todo de ellos, a no sacar rédito propio ni conclusiones facilongas-. Llegamos a los tropezones, pero llegamos. Estamos en la final y el resultado puede ser tan caprichoso que casi ni importa. En realidad, este es el mundial de Messi. El mundo entero quiere regalarle a Messi este homenaje. Y se le agrega la aparición de Julián Alvarez, la sombra de un ángel que asoma y quizás toma la posta. Felicidad absoluta, quizás estamos frente a un hecho histórico.

Todo mundial es político. Lo sabemos, como la vida misma. Por eso nunca sacamos los pies de la tierra, aun dejándonos llevar por la emoción de los cantitos de la hinchada más pasional y creativa, junto a las gambetas y los goles.

En este mes no solo saltamos al son del futbol. Descubrimos Qatar. Un país imposible. Película de ciencia ficción. El futuro a nuestros pies. Y el futuro resultó un delirio. Jeques que compraban a voluntad a legisladores europeos, muchos de ellos italianos ‘de izquierda’ para peor; ciudades seminazis que se alzaban de manera épica para vivir un mes de emociones y ganar mucho dinero a futuro, aunque fuese necesario que centenares de personas murieran para construir esa entelequia. Un loco que entraba a la cancha y pedía por las mujeres de Irán, también italiano (se las ingenió Italia para figurar en este mundial). Salpicado como nunca por la corrupción y la muerte, el futbol también fue protagonista en Irán: un jugador condenado a la horca por salir a manifestar en favor de la lucha de las mujeres. Ya son 300 los muertos en Irán. Su seleccionado participó del mundial, un paso fugaz que sirvió para que demostraran su oposición al régimen, único equipo que se negó a cantar su himno nacional.

Africa estuvo presente como nunca. Hinchamos por Marruecos y Senegal con igual énfasis que por Argentina. Empatizamos rápido con los africanos y ellos demostraron estar a la altura de los mejores. ¿Quién fue la revelación del mundial? No tengo dudas: Bono. ¿Cómo no amarlo? Un matador en el arco que nunca pierde la sonrisa. Admirador del burrito Ortega que sabe hablar en argentino si es el caso. Rechazó formar parte del seleccionado español, eligió el de su tierra de origen, Marruecos. Brindó una conferencia de prensa y habló en árabe, ante el disgusto de los periodistas internacionales.

Y mientras Bono es la revelación en Qatar, aquí hay millones de desheredados, humillados y vilipendiados luchando por su bono. Caos de tránsito dicen los bienpensantes. Como si los ladrones fueran ellos, los molestos, los pardos que cortan calles y no dejan que los ‘ciudadanos’ -porque parece que para tener ese título debes tener un auto, o ser un ‘buen ciudadano’ hiperexplotado, con un empleo que te obliga a tomar varios bondis, sin chistar ni llegar tarde-.

En fin, ya estoy caminando de lado, demasiado fútbol, demasiado entusiasmo, demasiada argentinidad. Empieza a dolerme la cabeza. Y todavía nos falta el último grito de gol. El aliento final. Allí estaremos, como siempre, con la emoción a flor de piel. Ojalá sirva para que sigamos reconociéndonos en el otro, en sus anhelos y fracasos, y no quede todo ese amor solo en la cancha. Lo vamos a necesitar.

Hoy levantemos la copa porque Argentina ganó -en la cancha, claro, en Qatar-. Acá festejamos el mundial, con los trabajadores al frente, como debe ser y seguiremos peleando por un mundo mejor. Nos vemos en la calle.

Seguir leyendo
Comentá

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

LCV

Planeta Giussani | Agua bendita

Ilustración: Albert Bierstadt

A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires, la juzgo tan eterna como el agua y el aire.’

Pensamiento mágico ese de la eternidad del que nadie es ajeno, ni Borges. A mí también se me hacía cuento que el agua no era eterna. La sequía acecha, los pozos se secan, las lagunas desaparecen.

Ustedes dirán: siempre hubo sequía en el mundo. Nos hemos cansado de ver películas de charlatanes que van de pueblo en pueblo invocando la lluvia, algunos se han vuelto santos por los milagros. Sabemos de plegarias y rituales en tiempos antiguos para tener la gracia de alguna gota. En México, sacrificaban niños como ofrenda a Tláloc, Dios de la lluvia, otros peregrinaban en los Andes convencidos que había que aplacar la ira de algún Supremo. En Valencia todavía hay quien le reza a San Vicente Ferrer que dicen que en el siglo XV hizo llover. Hay decenas de ejemplos y oraciones en este sentido.

Claro que no todos los lugares de la tierra padecían meses de sequía. Siempre estaba ese oasis llamado Pampa Húmeda ¿se acuerdan? Ya el nombre reconfortaba y aplacaba la sed. Pero ya ni la Pampa es tan húmeda: ahora va por el tercer año consecutivo de sequía cuando solía llover 1000 mm al año. Aquí mismo, en donde me encuentro en este momento, a pocas cuadras del río Uruguay a mi izquierda, el Río de la Plata atrás, y una cadena de siete lagunas enfrente, acá, rodeada de agua, la sequía acecha y mi paraíso, sí, el árbol que planté hace más de 20 años, tiene sus hojas amarillas como en Otoño. Uruguay ya declaró la emergencia agrícola. Conseguir verdura es más difícil que encontrar oro.

¿Cuándo apareció el agua en la Tierra? Ingenua de mí, para poner un toque de color en este divagar, busqué qué día de la semana Dios creó el agua. Sorpresa. Dios no creo el agua. Un reconocido periodista italiano, Luigino Bruni, nos aclara este punto en un artículo que encabeza con la cita del novelista francés ultracatólico, León Bloy, que dice: «En la Escritura, todos mueren de sed. ¿Y qué es esta sed universal sino Dios mismo sediento de sí? ».

Con esta inquietante frase de Bloy, ‘en la Escritura, todos mueren de sed’, empieza Bruni el ensayo publicado en La edición No. 23 de la revista científica del centro de Estudios SOUQ, de la casa de la Caridad, dedicado completamente al Tema del agua, titulado: ‘La ambivalencia de un gran símbolo’, donde dice:

“La Biblia también puede ser narrada como una historia del agua. El agua es uno de sus grandes símbolos. Es su alfa y su omega: la Biblia se abre con las aguas del Génesis y se cierra, en el último capítulo del Apocalipsis, con un río en la ciudad. En ella están los ríos Pisón, Tigris, Éufrates, Nilo, Jordán y el Yaboc, junto con Noé, Abraham, Agar, Raquel, Moisés, Mara, el Bautista, la samaritana, el Gólgota. Ríos, pozos y mujeres. El agua y la vida. El agua es la vida. Siempre y en todas partes, sobre todo en las regiones semiáridas del Medio Oriente. Esta historia comienza ya en el primer versículo del primer capítulo del primer libro de la Biblia, el Génesis: «El espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas». Agua, aguas en plural, es una de las palabras más repetidas en la creación del mundo – Dios separa las aguas (las de debajo y las de encima del firmamento), las recoge en mares para crear la tierra seca, y finalmente ordena que “bullan” las aguas de peces y vida. El agua no es creada por Dios. Es preexistente (…) Para el hombre antiguo, el agua es tan primordial y preexistente como el mismo Dios, que, para crear el resto, no puede prescindir del agua. El agua es el elemento base de la vida, el primer ladrillo de la cadena de los seres vivos, el ambiente donde se desenvuelve la creación – hoy sabemos que fue probablemente en las aguas de los mares donde surgieron las primeras formas de vida.” Editorialista del diario del Vaticano, L’Avvenire, Bruni es un estudioso de la Biblia.

Más allá de los dioses, la ciencia habla. Tampoco están demasiado seguros los científicos de dónde salió el agua en la Tierra. Todos acuerdan en que fue hace unos 4.000 millones de años. Pero hay dos teorías. Una sostiene que se produjo en el interior mismo del planeta, mientras otros creen que vino de afuera de la tierra. Los primeros apoyan la teoría volcánica y creen que el agua se formó en el centro de la Tierra, por reacciones entre átomos de hidrógeno y oxígeno.a altas temperaturas (527 ºC). Las moléculas formadas por esta reacción fueron expelidas a la superficie terrestre en forma de vapor; algo de este vapor de agua pasó a formar parte de la atmósfera primitiva y otra parte se enfrió y condensó para formar el agua líquida y sólida de la superficie terrestre. Este proceso tomó millones de años.

La teoría más reciente atribuye el origen del agua a causas extraterrestres. Numerosos estudios realizados por la NASA apoyan los planteamientos de Tobias, Mojzsis y Scienceweek quienes afirman que el agua llegó a la Tierra en forma de hielo, en el interior de numerosos meteoritos, que al impactar sobre la superficie terrestre liberaron este compuesto y llenaron los océanos. Cuando esta teoría fue planteada recibió una gran cantidad de críticas y censuras, pero estudios referidos por Mojzsis hablan de otros impactos de meteoritos sobre la Tierra, a los cuales se atribuye el haber contribuido con concentraciones significativas de otros elementos y moléculas químicas dando origen a macromoléculas orgánicas. Posteriormente, científicos de la NASA han comunicado algunos descubrimientos que constituyen la primera evidencia sólida para este suceso: “análisis del cometa S4 LINEAR han mostrado una similitud muy grande entre la composición y estructura química de éste con el agua que actualmente existe en los océanos de la Tierra…”. Solución salomónica, muchos creen que ambas teorías son compatibles y podrían haber ocurrido las dos cosas.

Sea como sea, ya nadie en su sano juicio pensaría en sacrificar niños para que llueva como lo hacían los aztecas. En México, al menos, apelaron a la ciencia con excelentes resultados y se convirtió en uno de los países punteros en el desarrollo de técnicas de estimulación de lluvias. El método que está aplicando con un éxito casi milagroso López Obrador, es el mismo que ya se emplea en otros países, como China o Emiratos Árabes Unidos, pero la receta original fue elaborada, a mediados del siglo pasado, por Bernard Vonnegut y el premio nobel de Química, Irving Langmuir. Estos investigadores estadounidenses descubrieron que el yoduro de playa inyectado en las nubes estimulaba la precipitación. ¡Eureka! Las principales potencias se lanzaron a la carrera por ‘sembrar’ las nubes, especialmente aquellos que más padecían los efectos de la sequía y el cambio. ¿Cómo se siembran las nubes? Bombardeándolas con yoduro. Hágase la lluvia, y la lluvia se hizo.

Una vez conocí a un hombre que se dedicaba a eso acá, en Argentina. Lo escuché tan fascinada que casi no presté atención a los detalles pero lo hacía en Mendoza, creo que con infraestructura rusa. Por mi planeta pasa gente rara. Me impactó ese curioso oficio de ‘hacedor de lluvias’. El proyecto se frustró, no recuerdo bien por qué, creo que falta de financiamiento. ¿Será que la solución es bombardear nubes?
Ya ven, aunque nos creamos unos pillos, seguimos siendo ignorantes de lo básico. La vida empezó con el agua pero no sabemos de dónde salió el agua. Un informe de expertos de la ONU publicado en el 2021 responsabiliza a los humanos por estos fenómenos. La sequía, ¿es culpa nuestra? ¿por nuestra obscena ambición y estupidez? ¿Por creernos Dioses cuando somos pequeños seres que nada saben de la vida? ¿será culpa de Eva que comió la manzana del conocimiento? Pecadores o no, ya poco importa. Miremos el futuro y tratemos de frenar la destrucción.

Continue Reading

LCV

Planeta Giussani | Despechados y despechadas

Tiempos de verano, calor infernal, hastío. Cuerpo y mente piden tregua. Al final, llegamos a enero cuando todo indicaba que en Diciembre estallaba todo. Es que nos volvimos a ilusionar. Nada estalló, ni el país ni la Tierra, somos campeones del mundo y estamos camino al Oscar. En este limbo estacional, cultural y político, nos dejamos llevar por las olas, solo para refescarnos, para no pensar. Sí, para no pensar ¿quien puede andar pensando todo el día, mañana, tarde y noche, en las injusticias de la tierra? El coro grita: Aguafiestas.

Si algo no me gusta es ser una aguafiestas. Y como cualquier persona como yo, como tu, como vos, prefiero zambullirme en ese universo de humanidades que generalmente no veo, ni sé que existe, y parece que son las más. Como todo fenómeno social y cultural, el hit de Bizarrap con Shakira, abre varias puertas para pensar y te salpica.

La dimensión social que adquirió una cancioncita divertida, por sobre todas las cosas divertida, con una melodía agradable que saca los trapitos al sol de una pareja, es increíble. Será el calor, pero nadie habla de otra cosa (bah, también tenemos el juicio por el asesinato grupal de Fernándo Baez, que estamos siguiendo como una serie en vivo, otros se enganchan con el Gran Hermano, o la revelación de Alex Caniggia conductor), un tema de verano que por lo visto tocó fibras íntimas, discusiones morales (“¿Hacerle ésto a los hijos?“, dicen unos. “Las mujeres no facturan, pasan hambre, son asesinadas…”)

Pero Shakira y Bizarrap (imagino que significa rap bizarro), con una simpática cancioncita provocaron una grieta. Shakira perra, indigna, revelando cosas personales, despechada, que simboliza la perdida con marcas …// o Shakira, gran venganza de las mujeres, Diosa, empoderada, feminista//. Y una vez más, estamos los que caemos en la grieta. No, ni una ni otra, es una simpática cancioncita de verano. ¿Cuál es el problema? Cada uno hace de su arte un pito (ah no, no era así)

Paréntesis

(Hablando de pitos, a nadie le pareció molesta la poesía de Ernesto Cardenal, sí, el compañero Cardenal, que cuando habla de separaciones no es tan compañero: “Al perderte yo a tí, tu y yo hemos perdido/ Yo porque tu eras la que yo más amaba/ Y tú porque yo era el que te amaba más”. Bueno, el mismo Ernesto Cardenal incurre en una incorrección política. ¿Qué sabe si no habrá otro que la ame más? O la ame distinto. ¿Quién es? ¿Un Homo eróticus super macho de la revolución? Ella se fue, quizás era un amor asfixiante. Y a quién se le ocurre criticar a Cardenal por esta tontería. Es más, las mujeres, sí las mujeres, se emocionaban en los setenta con estos versos ignorando que eran un poquitito psicópatas. ‘Callate Gorila’, grita el coro.
Cosa de hombres, así reacciona un varón al abandono. Y qué decir de Chorra, de Carlos Gardel.

Yo imagino que esa ‘chorra’ existía, al fin de cuentas Gardel vivía a una cuadra del Abasto al que puede hacer referencia eso de robarle el mercadito y la casilla de la feria. Quién sabe, quizás la letra refleja el sentimiento del autor, o de un amigo del autor, pero seguro que todos los del mercado sabían de quién estaban hablando. Pero, a quién se le ocurriría criticar a Gardel!)

La crítica más curiosa es la de quienes se escandalizan porque no resguardan a sus hijos. La familia toma el protagonismo. Al final, es la célula de nuestra sociedad occidental y cristiana. Pobres chicos, va a sufrir un montón por culpa de su madre (no de su padre que dió un portazo en el peor momento y se fué con una jovencita). Dice el coro: “Callate imbécil, la familia es la familia, y, sobre todo, nos debemos a los hijos”.

Paréntesis

(Entre las noticias de este verano también se impone el juicio por el asesinato de Fernándo Baez Sosa. Ultimamente empezó una especie de campañita moralizante que apela a la familia y dice: acá hay 9 familias destruidas. Eran todos pibes. Fernando murió pero a los otros nenes les espera una condena a perpetua o 25 años. Ponete en el lugar de sus padres, vos podrías ser uno de ellos. “Lavate la boca” diría mi abuela. Jamás, jamás, jamás, mis hijos hubieran estado en ese lugar. Y si lo están, jamás, jamás, jamás, se meterían en una pelea. Y estoy segura que muchas de ustedes sientes lo mismo. Que no se confundan. No somos todos iguales. Si alguno de los protagonista fuera mi hijo, sería Fernando, así que no traten de compararnos. Otra vez la grieta).

Bueno, volvamos a Shakira (ya saben, me voy por las ramas). Leí muchas cosas en estos días. Por supuesto que se me mezclan, no entiendo las fuentes, en fin, esta poesía me pareció bella:

“Despechada”
Despechada tu madre
y tu hermana
despechada tu tía
Y ojalá nunca tu hija.
Despechadas las niñas de padres violentos
Despechadas las niñas abandonadas
sin alimento
Despechada la madre con doble jornada.
Despechada yo
al ver que no te duele
el corazón roto de tantas mujeres.
Engañadas todas
Alguna vez
Lastimadas todas
Alguna vez.
Ojalá cantáramos juntas
porque sería un coro perpetuo
Para que escuches bien
Despechadas sí
pero calladas, ya no.
—Vaitiara Villagran

En honor a Nina Simone, quien debió sufrir un amor que la humillaba y del que no podía desprenderse, hasta que pudo. Quizás el próximo domingo nos dedicamos a ella, que bien vale la pena. Aquí Nina simone y hasta la próxima

https://www.youtube.com/watch?v=D5Y11hwjMNs

Continue Reading

Editorial Nora

El Editorial de Nora Anchart | Puras coincidencias

Nora Anchart reflexionó sobre la necesidad de coincidir en estos tiempos tan complicados.

Continue Reading
Advertisement

Facebook

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.