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LCV

19/20. Especial LCV: Aquí se respira lucha

Mientras hoy se discute el protocolo ‘antipiquetes’, recordamos aquellas jornadas en las que el pueblo en la calle gritaba ‘piquete y cacerola, la lucha es una sola’. Vale la pena recorrer aquel camino, los años en los que se gestaban distintos movimientos sociales de desocupados, fábricas recuperadas y organizaciones campesinas. Aquí las voces de varios de sus protagonistas: Gustavo Martínez, Pablo Solana, Raúl Godoy, Neka Jara y Ángel Strapazzon. Junto al testimonio de Hernán López Echagüe, autor del libro “La Política está en otra parte”, que fue una guía imprescindible para este informe.

Producción y entrevistas: Laura Giussani Constenla/Edición: Manuel López Echagüe

Si querés ver todos los LCV de Colección y las entrevistas realizadas por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores seguinos en youtube: “LCV Historias de Trabajadores”

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Especial LCV: Ese invento del dinero

Capítulo I: El Principito y el dólar

Henos aquí en un nuevo desafío: contar la historia del dinero. ¿Cuándo empezó esta locura de ponerle precio a las cosas y al trabajo? Hoy parece algo normal, como la naturaleza misma, pero de natural no tiene nada. ‘Es la economía, estúpido’ dijo uno que se creía muy vivo y muchos repitieron al unísono, pero en realidad eran los hombres y una cantidad de invenciones sociales y culturales como salarios y precios, intereses y ganancias, explotados y explotadores.

¿Cuándo empezó todo esto? Lo iremos viendo a lo largo de breves entregas para tratar de acercarnos a eso que los economistas dan por descontado, como si fueran cosas simples pero incomprensibles para cualquier alma sensible.

(Y hablando de almas sensibles, una vez El Principito descubrió un planeta: “donde vive un señor muy colorado, que nunca ha olido una flor, ni ha mirado una estrella y que jamás ha querido a nadie.” En 1944 , Saint Exupery sentía que vivía en ese planeta repleto de señores colorados que jamás habían querido a nadie. Era piloto y quería participar de la epopeya de la guerra contra ‘el mal’, encarnado por nazifascismo que estaba masacrando etnias, religiones, géneros y opositores políticos de un modo tan atroz que ponía en dudas la razón de ser de la humanidad. Al autor del Principito no le permitían volar en un avión de combate, ya tenía 44 años, pero después del desembarco de Normandía (lo que los americanos pomposamente llamaron Día D) lo dejaron realizar vuelos de relevamiento. Sobrevolaba Marsella y alrededores cuando su avión fue derribado por un piloto alemán. Su cuerpo se perdió en el mar. Murió en julio de 1944, honrando a su amigo León Werth, un judío francés a quien le dedicó el libro por ser uno de las víctimas del nazismo.)

En julio de 1944, poco antes del fin de la guerra, cuando Saint Exupery se perdía en el Mediterraneo, cuarenta países se reunían casi en secreto para ver cómo iba a seguir la historia. Ya daban por terminado el conflicto pero antes de ponerle punto final debía conversar cómo se dividían el mundo. Eligieron un lugar casi de ensueño para la reunión que marcaría el futuro próximo de la humanidad: Bretton Woods. Una zona de bosques, osos y montañas, al norte de Estados Unidos. En un magnífico hotel compartieron sus días representantes de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, China, la Unión Soviética Bolivia, Brasil, Colombia, la República Dominicana, Ecuador, México, Nicaragua, Paraguay, Uruguay, entre otros. Los países del bloque de la Unión Soviética no firmaron el acuerdo y Chinase retiraría 5 años más tarde tras el triunfo de la revolución comunista. Imaginemos lo que debe haber sido semejante Cumbre de lenguas y culturas.

Cuenta la BBC que “fueron 22 días de reuniones con intensas luchas políticas que se desarrollaban en los salones durante el día y el bar del hotel “The Moon Room” en la noche, entre whiskies y puros, según cuenta Ed Conway, en su libro “La Cumbre”. Dos hombres se enfrentaron en un duelo intelectual casi a muerte: el británico John Maynard Keynes (con su utópica idea de crear una moneda común para todo el mundo llamada “bancor”) y el estadounidense Harry Dexter White, del Departamento del Tesoro, quien terminó ganando la batalla. Al final de Bretton Woods, quedó establecido que el dólar estadounidense sería la moneda para hacer las transacciones internacionales. Y las dos instituciones que se crearon en aquella reunión, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, realizarían préstamos en dólares a los países con problemas económicos tras el fin de la guerra.” Chan.

La guerra nos dejó un gran legado: el dólar global y el FMI. Mientras en Argentina se discute sobre la ‘dolarización’ recordemos que recién en 1944 el dólar se convirtió en la moneda de cambio mundial. Hace apenas 80 años. Como la historia que vamos a contar se remonta a milenios atrás, podemos decir que eso ocurrió ayer nomás.

¿Fue el dólar el gran vencedor de la guerra?

Le formulamos la pregunta al filósofo y sociólogo italiano, Maurizio Lazzarato, autor del excelente libro “El imperio del dólar”:

“Si. Pero también podemos decir que ya había vencido en la Primera Guerra Mundial. Durante la primera guerra mundial los EEUU empezaron a ocupar el lugar del imperio británico porque les prestaron plata para la guerra a los países europeos. Por lo tanto, en aquel momento ya eran el ‘salvataje’ de Europa otorgando grandes créditos. Ahí empezó el cambio entre el imperio británico y los EEUU. Estados Unidos tuvo peso en las negociaciones de Versalles después de la Primera Guerra Mundial. Los americanos no pidieron el reembolso de la deuda cuando entraron en la guerra -y entraron muy tarde-. Otorgaron prestamos muy altos antes de entrar en el conflicto, y obligaron a Francia e Inglaterra a ponerle sanciones muy pesadas a Alemania para poder pagar la deuda con EEUU. Esto provocó, prácticamente, el surgimiento del nazismo. El nazismo nace, de hecho, porque el tratado de Versalles fue una venganza contra Alemania.”

(Pausa.¿Una de las causas del nazismo sería el ahogo financiero al que obligó Estados Unidos para someter a Alemania después de la primera guerra? Caramba.)

El asunto es que Hitler llegó al poder. Claro que antes pasaron cosas. No olvidemos que hubo una revolución en Alemania, una revolución socialdemócrata durante la primera guerra mundial, un coletazo de la revolución soviética, que finalmente fue traicionada y sus principales líderes brutalmente asesinados en 1919: Rosa de Luxemburgo y Karl Liebknecht. La extrema derecha le torcía el pulso al socialismo y abría el camino para el Fürer.

La economía nazi

Cuando el 30 de enero de 1933, el presidente alemán Paul von Hindenburg nombra canciller de Alemania a Adolf Hitler, líder del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores, conocido popularmente como Partido Nazi, la desocupación había escalado al 30%. No era suficiente aplicar el concepto de Lebensraum, “espacio vital”, que implicaba avanzar hacia Europa del Este, y exterminar, deportar y esclavizar a quienes no fueran arios para salir de semejante crisis -que era mundial, y no solo alemana-. Puso en marcha un plan de gobierno basado en:

1.Gran programa de obras públicas (graf: Obras Públicas)

2.Fomentar la industria armamentística (Armas)

3.Emisión de Bonos llamados Mefo para financiar el deficit fiscal (bonos)

4.Privatizar las empresas estatales como bancos, astilleros, líneas ferroviarias, navieras, organizaciones de asistencia social. (Privatizaciones)

5.Cierre de los sindicatos y prohibición del derecho de Huelga. (Represión)

Este combo de búsqueda de territorio, depuración demográfica con criterios racistas y conservadores, logró bajar la desocupación y estabilizar la economía pero llevó al país a la Segunda guerra mundial.

La solución para la crisis económica mundial tuvo un costo altísimo: murieron 40 millones de civiles y 20 millones de soldados, casi la mitad de ellos solamente en la Unión Soviética.

Saint Exupery desapareció del planeta cuando todavía los poderosos de la tierra brindaban por el Nuevo Orden Internacional conseguido Bretton Wood. Fue uno de los millones de muertos en lo que algunos dieron en llamar ‘una epopeya por la paz y la libertad’. Sesenta millones de principitos que volaron por los aires con sus preguntas a cuestas.

La paradoja del asunto es que tanto dolor solo sirvió para salvar la economía. El dólar se impuso como moneda de un mundo irreparablemente dividido en 2 por lo que se llamó la ‘cortina de hierro”

(En el próximo capítulo: Los alquimistas del deficit)

Investigación y textos: Laura Giussani Constenla

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Entrevistas

Uruguay: Plebiscito para garantizar derechos a los jubilados ¿de qué se trata?

A las elecciones presidenciales de octubre se les agregó un condimento inesperado: el PIT-CNT logró juntar las firmas para que junto con el voto se pueda optar por una papeleta que plebiscite la baja de la edad jubilatoria a 60 años -que había sido aumentada por el gobierno de Lacalle Pou-, que su asignación sea igual a un salario mínimo y se anulen las jubilaciones privadas. Si bien se trata de un reclamo propio del Frente Amplio, las opiniones están divididas y no todo el Frente adhiere a la medida, convirtiéndose la Central Obrera en protagonista del debate. Los uruguayos que vivan en el exterior y viajen para votar deberán estar informados sobre el contenido de este referendum. Por eso entrevistamos a un dirigente histórico del PIT-CNT, ex diputado nacional, Luis Puig, que nos explicó las razones y alcances de esta propuesta que tiene caracter de reforma constitucional. En caso de aprobarse, los derechos de los jubilados no podrán ser modificados por una simple ley, sea cual sea el gobierno que asuma.

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Brieger y el silencio Progre. Habló el Colectivo de Periodistas

Este martes, el Colectivo Periodistas Argentinas, denunció en conferencia de prensa que ya son 19 los casos de mujeres que sufrieron el acoso de Pedro Brieger en las redacciones. Nancy Pazos, a modo de presentación dijo: “El caso en cuestión tiene nombre y apellido, pero se puede ver reflejado en otras historias.El caso se llama Pedro Brieger y vamos a presentar 19 testimonios que hemos recolectado haciendo nuestro trabajo, haciendo periodismo”, y adelantó que elaboraron un informe bajo el nombre Cultura del acoso, punto y aparte.

Luego se sucedieron las historias con las denunciantes allí presente. Dijo Agustina Kämpfer: “Tuvimos que abandonar tesis, mudarnos, renunciar, dejamos de ir a conferencias, coberturas; todo con el único fin de no volver a verlo. Él viajó por el mundo, recibió premios, condujo programas, vivió donde quiso por el tiempo que quiso. Su prestigio profesional logró enmascarar su perversión”, comparó la periodista y siguió: “Manos acercándose a partes íntimas, ataques de pánico, sus miradas libidinosas, el miedo a su repentina desnudez, las ganas de ser invisibles…De eso estuvimos hablando en las reuniones para organizarnos porque juntas somos muy fuertes, podemos hacer algo. Es la primera vez que contamos con la atención que nos prestan. Nadie quiso escucharnos antes por más que sin levantar mucho la voz lo avisamos, se lo contamos a jefes, a compañeros, lo dijimos por televisión, pero nada”.

Ayer, Laura Giussani Constenla le dedicó su intervención en el programa La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores a este tema. La reproducimos a continuación.

Brieger y el silencio progre

Mejor no hablar de ciertas cosas fue el mandato periodístico de la semana pasada. Curiosamente, la noticia más comentada en las redes no se difundía en los medios. Perfil y el Destape fueron de los primeros en publicarla. Hasta el momento, Página 12 no hizo mención*. Las primeras en reaccionar fueron mujeres como Mariel Fitz Patrick, Romina Manguel, María O’Donell, que expresaron su repudio junto al Colectivo de Mujeres Periodistas. Eduardo Aliverti, el sábado anunció la suspensión del periodista en Marca de Radio. Palabras más, palabras menos, recordó que su programa fue pionero en una perspectiva de género y agregó: “no hay ninguna denuncia judicial. Estamos hechos mierda por lo trascendido. Repudio insoslayable más allá de la amistad y la solidaridad corporativa. Somos concientes de quienes se regodean por este escenario y le pasan las facturas por las posturas políticas de Pedro. El deberá defenderse. Con todo el dolor del alma, y acompañando a quienes decidieron hablar, no seguirá en Marca de Radio hasta que todas las cosas queden claras. Punto.”

Durante la semana, en el facebook de Marca de Radio los oyentes habían despotricado, anunciado con bloquear o escrachar a los miserables que se hacían eco de una persecusión a un periodista ‘intachable’ como Pedro Brieger. Nadie podía creerlo. Nadie quería siquiera decir de qué se trataba. Tampoco lo dijo Aliverti en su corto anuncio ¿de qué se trataba el escándalo Brieger?

Vaya un resumen de los hechos para quienes se perdieron el hilo.

El 23 de junio twitter explotó por una denuncia de acoso sexual contra Pedro Brieger, conocido periodista de internacionales, columnista de distintos medios como La Red, C5N, Página 12, Radio 10, entre otros. Un tipo ‘progre’. Fue el periodista Alejandro Alfie de Clarín quien desató el escándalo difundiendo en sus redes que cinco periodistas le aseguraron haber sido víctimas de acoso por parte de Brieger: Las denuncias incluían a una experiodista de Télam, Cecilia Guardati; Agustina Kämpfer; y tres mujeres que no se mencionaban – entre ellas una columnista de género de su propio programa de radio y una secretaria de la Universidad de Belgrano-.

El testimonio más perturbador fue el de Cecilia Guardati quien contóque cuando trabajaba en Télam, en el año 2008, fue a cubrir a Túnez la gira de la presidenta Cristina Kirchner. Brieger también estaba allí y no tenía ganas de ir a la conferencia de la entonces presidente, así que le pidió a su colega que la grabara y le acercara la grabación al hotel. “En este tipo de viajes, la habitación se transforma en una oficina, así que jamás me imaginé lo que iba a pasar después ahí. Al llegar a su habitación, veo que tenía la puerta entreabierta. Entonces, ingresé y me lo encuentro a Brieger desnudo, recostado sobre el respaldo de la cama, hablándome y tapándose con una sábana, masturbándose mientras me hablaba. Yo me fui inmediatamente y nunca más le volví a hablar”, aseguró.

¿Por qué no lo denunció entonces? Se preguntaron varios incrédulos. El episodio es más humillante que violento: no la tocó, no la violó, nisiquiera se mostró desnudo y estaba en su habitación. Ella era una joven periodista y él un tipo con cierta trayectoria y prestigio. ¿Denunciar qué y a quién?

El tema cobró relevancia cuando al animarse una se animaron otras y empezaron a hablar. “Soy uno de los casos que cuenta Alejandro Alfie . Le pedí hacerlo de forma anónima porque simplemente tenía miedo (también vergüenza). Ver que somos tantas (es increíble la cantidad de casos) y sentir un fuerte acompañamiento, me quitó el miedo y por eso estoy acá contándolo”, twitteó Leticia Martínez, periodista de El Destape, quien fue uno de los testimonios anónimos difundidos en un primer momento. Ahora se animó a dar su nombre: “Cinco chicas somos la punta del iceberg de la cantidad de mujeres que fueron víctimas de PB, con casos que arrancan desde mediados de los ’90. Me da pánico pensar cómo el miedo, la vergüenza, la manipulación, entre otras cosas, nos paralizaron tanto tiempo, pero acá estamos”, explicó.

Ya no era un periodista de Clarín, también el Destape se metía en el asunto. Los testimonios eran contundentes y de una impunidad inusitada. Libidinoso, lascivo, pajero, era lo que se decía de él por los pasillos ¿Es eso un delito? ¿Nadie lo sabía en las redacciones? Cuentan que el tipo se masturbaba delante de colegas. Hubo silencio de medios por varios día.

Como había ocurrido con el caso Alperovich, que finalmente fue condenado a 16 años. Todas saltamos de alegría ¿O no? Que la política partidaria no meta la cola en lo que hemos avanzado en estos años. Parece que retrasamos un siglo de golpe. Ahora resulta que el feminismo, y los pseudofeministas, deben callar porque el acosador no es un ‘compañero’?

No hay buenos tan buenos ni malos tan malos. Ser de izquierda no garantiza tu decencia, así como ser de derecha no implica que seas inmoral. Podés ser un gran periodista y un ser detestable. Inteligente y acosador no son contradictorios. Empieza a caer la careta del progresismo. Ese en el que el miedo sigue reinando. Mejor no hablar de ciertas cosas porque los otros son peores.

* Página 12 publicó este martes toda la conferencia de prensa del Colectivo de Mujeres Periodistas

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