Viaje al corazón de los conquistadores del Congo

Ecuatoria, de Patrick Deville, Anagrama, 2015.

A simple vista, Ecuatoria es una crónica de viaje que tiene como disparador la polémica suscitada en el Congo por la construcción de un gigantesco mausoleo dedicado al conde Pierre Savorgnan de Brazza, fundador de Brazzaville, capital del Congo.

Sin embargo, Ecuatoria, de Patrick Deville, es algo más que un diario de viaje. Conforma un mosaico a través de más de cien años de historia, en donde aparecen de refilón menciones a Celine, a Conrad, a Sandino o al Che Guevara. Relata, sí, un viaje por las selvas de Africa. Pero sobre todo un viaje en torno a las obsesiones del autor.

Desde la infancia, Deville persigue esos fantasmas: aventureros, marinos, conquistadores, que dieron su vida vaya a saber uno por qué. Tras sus huellas va Deville, no solo en la literatura, sino literalmente. Viaja, remonta ríos, conversa con pescadores, comerciantes, habitantes del lugar, curioso por conocer y comprender.

Quién es Patrick Deville? Un escritor, francés, de 62 años que estudió Literatura y filosofía en Nantes. A los 23 años ya era agregado cultural en el Golfo Pérsico; a los 25, enseñaba filosofía en el extranjero. Un tipo al que le gustaba viajar.

Curiosamente, aprendió a leer y a escribir en un hospital psiquiátrico. No estaba internado pero su padre era el director. Allí vivió parte de su infancia, una institución creada para asistir a los soldados que se habían contagiado de fiebre amarilla en México, allá por 1862.

No es casualidad que unos de sus libros más reconocidos sean Peste y Cólera. Con este libro obtuvo reconocimiento internacional.

Una de las lecturas infantiles del buen Patrick en el hospital psiquiátrico eran las experiencias de David Livingston. Se puede decir que él marcó su vida.

David Livingstone (nace en Escocia en 1813 y muere en Rodesia del Norte en 1873). Médico, explorador y misionero británico que partió a Africa para descubrir su geografía y realizó observaciones astronómicas, de botánica, geología y zoología.. También se distinguió por su lucha contra la esclavitud.

El niño Deville lee sobre él y descubre a los personajes que serán los protagonistas de Ecuatoria: Brazza y Stanley. Stanley, un conquistador, hijo de nadie, que tendrá la misión de encontrar a Livingston perdido en Africa. Y Brazza, hijo de duques, que se hará francés e intentará completar el mapa de Africa siguiendo el curso de sus ríos y liberando esclavos a su paso. Ellos, Brazza y Stanley, cara y contracara de la conquista serán los hacedores del Congo

“Novelas sin ficción” así define Deville sus libros. Admirador de Malcom Lowry, a quien le dedicó un libro (“Viva”), y también d.e otros escritores que se le fueron cruzando en el camino: Trotsky, Pierre Loti, Julio Verne, Graham Greene, Céline, Artaud y Rimbaud,

Patrick Deville, al igual que sus protagonistas, también es un andariego. Anduvo por Nigeria, Marruecos y Argelia. Después saltó hacia Cuba, Uruguay y América Central. Está obsesionado por los modos del colonialismo. Además de Ecuatoria, sobre la colonización del Congo, escribió Pura Vida (sobre América latina),  Kampuchéa  sobre Camboya. En Nicaragua se enamoró de los Sandinistas.

Patrick Deville, un autor para tener presente.

L.G.C.

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