Rodrigo Vargas Becerra, del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos del Cauca, se comunicó con La Columna Vertebral para denunciar la persecución a manifestantes y militantes sociales, un relato desgarrador de la peor noche en Cali y alrededores: ‘Los agentes del Estado, ayer representados en el ejército y la policía, estaban disparando indiscriminadamente en algunos sectores de la ciudad de Cali. Básicamente, en el tema de algunos barrios como Siloé en el centro de la ciudad de Cali quitaron la energía, disparaban a los jóvenes y a las personas que caían allí abatidas, las movían del lugar. Lógicamente, a la vez quitaban la energía para evitar el registro fílmico y los movían de lugar para borrar la prueba. La realidad es que fue una noche de terror la que se vivió en la ciudad de Cali, en los municipios aledaños. Hubo torturas y sabemos que al menos 13 compañeras han sido violadas. Denunciamos ante la comunidad internacional los métodos de este gobierno criminal dirigido por el presidente Iván Duque Márquez.”

La falta de información oficial y y una ola de asesinatos a mansalva provocan incertidumbre y angustia. Como en tiempos de la dictadura, si un amigo o compañero no responde se considera desaparecido. Tal la denuncia de Vargas Becerra: “nuestro compañero, Ramiro Parmeño Melo Córdoba, integrante de la junta directiva del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos del Valle hasta esta hora, hasta este momento no aparece. El compañero estuvo en contacto con algunas personas hasta las seis de la tarde, hasta las diez de la noche recibió mensajes en su celular y ahora no hay ninguna comunicación del compañero.

El Comité Nacional del Paro de Colombia denunció que hasta este lunes habían registrado que la represión por parte de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones en contra de la reforma fiscal tenían un ‘saldo provisional’ de 27 asesinados, unos 124 heridos y más de mil detenciones arbitrarias. Muchos de los heridos, presentaban lesiones oculares por impactos de bala en los ojos, una nueva modalidad que están implementando las fuerzas de represión en el mundo entero y que en Chile se convirtieron en habituales frente a las protestas.

El Paro Nacional inició el 28 de abril, de manera pacífica, por la mañana hubo actos artísticos y batucadas, una multitud en las calles, y con el correr de las horas la violenta represión llevada adelante por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía Nacional convirtió la jornada en una auténtica pueblada, en donde Cali ardió con fogatas, piquetes y resistencia activa de los manifestantes.

Frente a semejante rechazo, el presidente Duque Márquez retiró el proyecto de reforma tributaria del congreso y su ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, presentó la renuncia. Sin embargo, las movilizaciones continuaron el domingo y el lunes en contra de la militarización de la ciudad, la represión y en reclamo de los demás puntos del petitorio.

Hemos logrado uno de los objetivos del paro, detener el proyecto de reforma tributaria, pero aún nos queda la reforma a la salud, la reforma a las pensiones, las postergadas medidas que debieron dar continuidad a los Acuerdos de Paz”, señaló el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) en un comunicado.

Los dirigentes del Paro Nacional también aseguraron que, pese a que el presidente Iván Duque retiró el polémico proyecto de reforma tributaria, las medidas de protesta continuarán contra la militarización de las ciudades y exigen el retiro de la reforma de salud, la desarticulación del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía Nacional, responsabilizados de innumerables abusos de poder, y una vacunación masiva contra la Covid-19, entre otras demandas.

Para este miércoles 5 de mayo fue convocada una nueva jornada nacional de protestas, en la que participarán diferentes plataformas sociales y las centrales obreras.

La noche del lunes, la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia denunció en su cuenta de la red social de Twitter que varios miembros de la comisión recibieron amenazas y agresiones en la ciudad de Cali. La Comunidad Internacional se encuentra conmovida por la violenta situación y cada vez se alzan más voces pidiendo el fin de la represión.

El conflicto y la represión no son una novedad en Colombia. El año pasado entrevistábamos a Rodrigo Vargas Becerra en La Columna Vertebral. Militante de Derechos Humanos de las comunidades indígenas del Valle del Cauca. Te puede interesar ésta nota para comprender la actualidad en Colombia.

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