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La Columna Vertebral

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La Columna Vertebral

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Lito Borello: No vamos a ser cabeza de turco, no nos van a empujar a un callejón sin salida, pero nos estamos organizando

Este lunes, en el día previo a la reunión del secretariado de la UTEP para estudiar la continuidad del plan de lucha luego de la jornada de paro y movilización del 24/1, conversamos con Lito Borello, Secretario de DDHH de la UTEP y referente del movimiento Los Pibes quien arrancó con toda una definición: “el 24 superó toda expectativa y hubo muchísima más gente por fuera de las orgánicas que lo que llevamos las organizaciones».

LCV: Desde La Columna Vertebral resaltamos ese fenómeno, la presencia de los ‘sueltos’, vecinos, trabajadores, familias, individuos con conciencia colectiva ¿considerá que es positiva esta irrupción de los ‘inorgánicos’ en la política?

Sí, además fue un fenómeno que se dio en todo el país. Para nosotros fue una jornada nacional de lucha y resistencia. En todo el país, de manera simultánea, cada una con sus características, con sus formas, más o menos a un mismo horario, pero algunas fueron más tarde, en todo el país se eligió esa fecha como fecha para concluir uniendo aún lo que no está unido orgánicamente. Nuestro pueblo nos empieza a decir que esa bronca hay que traducirla en unidad y organización y que independientemente de los gurús que tratan de analizar el voto a Milei como un voto hacia el neoliberalismo o hacia la derecha. A ver, hubo mucha bronca y hay mucha bronca todavía no canalizada, y hubo y hay una política que no estuvo y todavía no está a la altura de la circunstancia.Nuestro pueblo, a su forma, nos quiso decir a ver, tirón de oreja, muchachos, a ponerse a la altura. Y mirá el 24, cómo ya rápidamente, en pocos días, rápidamente ya se empieza a manifestar ese hartazgo a una política donde nuestro pueblo inventó de nuevo otra consigna: La patria no se vende.

Los cambios estructurales del gobierno de Milei pueden llegar a ser más duros que los de la dictadura

LCV: ¿Crees que el gobierno escuchó algo del reclamo?

—No, en absoluto, al contrario, se reafirma y dice: ¿Y este pueblo otra vez va a resistir?. Está claro que ese 24 no definía, ese 24 era un campanazo de comienzo que de alguna manera también tiene que ver con lo que había sucedido en la Plaza Lavalle un par de semanas antes, pero es un comienzo. Mientras hablan de los perros de Milei y de su pareja y de su característica excéntrica, no vemos el que maneja el títere. Es decir, el verdadero poder fáctico que está detrás en una Argentina ocupada por los poderes extranjeros, en una Argentina que nos metieron en la guerra mundial con dos o tres cosas que hizo este presidente en su comienzo, trayendo al presidente de Ucrania y estando al lado de una relación muy estrecha con el Estado sionista de Israel. Una decisión absoluta de ir hacia un modelo de dominación mucho más perverso que -inclusive- el de Ménem, el de Macri, y te diría que los cambios estructurales van a ser aún más duros que las de la dictadura militar. Por lo tanto, muy lejos de que vayan a modificar, nosotros tenemos que empezar a organizar una resistencia y a construir una correlación de fuerza para dejar de creer que simplemente estos cambios los vamos a lograr resolviendo la cuestión institucional. Tienen que estar los trabajadores como columna vertebral y como cabeza, y a la vez tiene que haber un un proyecto de patria justa, libre y soberana, para eso tiene que haber poder popular.

Tenemos que prepararnos para la resistencia. De abajo hacia arriba

LCV: ¿Y cómo se construye?

—De abajo hacia arriba, y esto no es hacer basismo, de abajo hacia arriba, construyendo comunidad, construyendo entramado social, construyendo con una geometría distinta a la que nos imponen los poderosos, porque es la geometría que a ellos le conviene, ir avanzando en una correlación de fuerza para ir ganando no solamente migajas, y no empezar y una vez por todas, en medio de una crisis civilizatoria en el mundo, ir por el asalto de realmente la mesa del banquete. ¿Cuánto tiempo más vamos a seguir trabajando para lo malo pensando en evitar que venga lo peor? ¿Cuánto más? Nos siguen haciendo comer sapos y ya dinosaurios con el verso de que tenemos que tratar de evitar que venga el cuco, y siempre el cuco es peor. Y entonces nos comimos cuatro años de un gobierno que defraudó la expectativa popular de haber volteado a Macri y acá estamos ¿Y otra vez nos van a inventar que los mismos ya se empiezan a peinar para la foto?

LCV: ¿Cuál pensás vos que es el rol del Congreso?

—Mirá, nosotros lo catalogamos rápidamente al Gobierno, una vez que tiró todo este DNU, como que era la puerta a la tiranía. Yo insisto, creo que hay que releer un poco qué quiere decir una tiranía, porque por ahora esta es una tiranía institucional, porque hay que reconocer que llegó por los votos, pero ojo que en cualquier momento cierre el Congreso y se convierte todavía aún en una tiranía mucho más dura.

Mientras nos tienen discutiendo pelotudeces el proyecto de ellos avanza. Están vaciando el Estado. No hay funcionarios nombrados, nadie tiene firma

LCV: ¿Crees que votarán la Delegación de Funciones?

—El problema es que mientras nos tienen debatiendo pelotudeces, él sigue avanzando todos los días. Y los cambios estructurales que se están dando, va a costar mucho tiempo retrotraerlos. Ya viajó el otro día desde San Fernando un avión con un personaje de la empresa israelí hacia las Malvinas para preparar todo el afano que nos van a hacer del petróleo que tenemos ahí offshore. Y como esas medidas, hoy ya sabemos que están echando gente del AGP para quedarse con los puertos, están vaciando al Estado para que no haya Estado y para que el poder fáctico pueda actuar de hecho sin nada que se lo ponga adelante. Nosotros vemos que no tenemos con quién discutir en los ministerios, porque ni siquiera les interesa poner jefes de ellos. No ponen ni jefes, entonces. No hay funcionarios nombrados, nadie tiene firma, nada funciona y sin embargo, el proyecto de ellos avanza. Por lo tanto, uno le pediría a los que están en el Congreso que tengan la responsabilidad y el patriotismo de dejarse de joder pelotudeando con si le sacan una coma más o menos y que hay que votar en contra, que no es una cuestión de forma, que es una cuestión de fondo, que es una cuestión de contenido que se tienen que parar de mano porque los vamos a acusar de traición, los vamos a acusar de traidores, porque mientras que pareciera que vuelve a haber otra banelco, están especulando a ver si logran una moneda, a ver si le sacan una coma o un acento y mientras tanto, este gobierno avanza todos los días en implementar un modelo de dominación absolutamente antinacional y antipopular.

LCV: ¿Cuánto hace que los comedores no están recibiendo lo que debían recibir, lo que estaba conveniado?

— Desde algunos meses, Nora. Y a la vez, los valores se han quedado en el tiempo, por lo tanto, hay una gran preocupación. Pero ojo, hoy que no nos van a empujar, que no vamos a ser cabeza de turco de nadie, que no nos van a empujar a un callejón sin salida, pero que sepan que nos estamos organizando, que sepan que nuestro pueblo se organiza, que sepan que hemos salido de la pandemia con mucho aprendizaje de lo que implica la comunidad, lo comunitario, el que nadie se salva solo y que hay una memoria histórica que aún de los momentos más complicados, nuestro pueblo se pone de pie, sale y a pecho abierto, si es necesario, sale y pelea, como salió el 24.

LCV: ¿Va a haber una jornada nacional con eje en la emergencia alimentaria?

—Mira, mañana hay una reunión donde el secretariado se están viendo a la vez la idea de no tener un plan de lucha espasmódico, sino de tener un plan de lucha realmente planificado, de lo simple a lo complejo, mucho más descentralizado, un plan de lucha que no radique solamente en lo que hacemos en el Congreso, en el Obelisco o en Plaza de Mayo, que le dé la posibilidad a todo el país, a cada barrio, cada localidad, en cada plaza, en cada municipio, en cada comisión de fábrica, en cada lugar, empezar a organizar la resistencia. Tenemos un país ocupado, lo que pasa que no se ve porque no hay un ejército con un uniforme extranjero, pero en este momento, hoy tenemos un país ocupado por los intereses extranjeros. Vienen al saqueo de nuestra patria y para eso necesitan hambrear a nuestro pueblo, porque están convencidos y lo saben, que vamos a resistir.

LCV: ¿Qué es lo que están barajando como posibilidades de este plan de lucha?

—Vamos a establecer lazos. Acá hay que encontrar denominadores comunes, aún con matices. Hay que entender que acá hay que lograr una correlación de fuerza y nos damos cuenta que hay que encontrar el denominador común. Por lo tanto, se están tejiendo puentes. Va a costar porque venimos de un proceso de mucha atomización, donde la política ha parcelado y donde pareciera que las disputas mezquinas en las diligencias han hecho que cueste construir esos puentes. Pero, ¿qué te voy a decir, Nora? Si venimos del mismo palo y sabemos que cuando los dirigentes no están a la cabeza, será entonces de otra forma. Y otra muchacha de pelo suelto nos decía que a la fuerza bruta de la antipatria le opondremos la fuerza popular organizada.

No pretendamos que el Papa haga lo que tenemos que hacer nosotros

LCV: Si pudieras imaginar por un momento cual será el discurso del Papa Francisco cuando reciba a Milei, ¿Crees que tomará alguna de todas estas demandas?

—Francisco viene jugando un papel de estadista y de líder que ha perforado el techo de la religiosidad, la católica, pero aún de todas las religiosidades. Está jugando un papel de estadista y un líder de constructor de paz en un mundo que, evidentemente, los poderosos, los señores de la guerra, están decididos a que todo explote. Vienen provocando para que en cualquier momento se desate en el Medio Oriente, en Taiwán, en Corea, Ucrania está muy lejos de que haya paz; y en América Latina, ni Colombia ni México. Bueno, y ahora tenemos el modo de ocupación y de invasión del ejército narco como en el Ecuador. No pretendamos que haga lo que tenemos que hacer nosotros. Es el Papa y vaya que está jugando. Nosotros lo que expresamos es que nuestro pueblo tiene el deseo que él venga. Él vuelve a decir que lo tiene en los planes, que puede ser que en agosto… Bueno, hagamos lo que tenemos que hacer, ya no le pidamos más. Nosotros somos lo que tenemos que hacer y creo que hay muchísimo para hacer, muchísimo para hacer.

LCV: Debo reconocer el enorme esfuerzo realizado de las organizaciones para no cumplir con aquella aquella premisa ‘poner el cuerpo’ y las víctimas las ponemos nosotros. Lo destacaste vos recién, esa responsabilidad.

—Te aseguro que lo intentaron. Casi antes de que empezara el discurso final, el de Pablo Moyano y el de Daer, hubo una movida de la Gendarmería frente al Congreso, por atrás del escenario, que claramente fue una provocación que se pudo evitar. Claramente lo intentaron. Hay un pueblo que está de pie, hay muchos niveles de conciencia. Vamos saliendo de un shock que habrá que superar, que tuvo que ver con la manipulación que logró que este tipo hoy esté sentado en el sillón de Rivadavia. Pero vaya que hay que sentirse orgulloso de este pueblo que se está volviendo a preparar para muchas batallas y cuando hay batalla, indefectiblemente va a haber victoria.

LCV: Yo creo que ganaron al no caer en provocaciones, no fue ceder, fue ganar ¿Vos tenés la misma sensación?

—Es que el criterio de éxito era que termine bien, el criterio de éxito era poder mostrar ese torrente de gente en la calle de punta a punta del país y que terminara para que, a la vez, todavía si algunos no se animan porque tienen miedo, porque están construyendo terror, porque están construyendo miedo, bueno, que también sirviera como un jalón para lo que viene. No se definía todo ahí, pero tenía que terminar bien para que el balance nos permitiera justamente encarar un plan hacia adelante de mucho más largo aliento, de una lucha de resistencia que no se va a terminar con uno o dos actos, sino con un plan que de verdad permita, como criterio de éxito el fortalecimiento del entramado popular de las organizaciones de los trabajadores como columna vertebral y de poder popular.

(Entrevista de Nora Anchart en larz.com.ar. Lunes 30 de enero de 2024)

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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

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